sábado, enero 13, 2007

ENTREVISTA, 9 NOCHES Y MEDIA CON LA VIUDA NEGRA

ENTREVISTA, 9 NOCHES Y MEDIA CON LA VIUDA NEGRA Tras más de un año de ausencia, la Viuda Negra reaparece con una larga charla dirigida a sus lectores de siempre y a quienes todavía no conozcan sus textos.



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[Ds1] Entrevistar a la Viuda Negra… casi nada.

Pues eso es lo que yo pensaba cuando, junto a otros 14 autores (creo recordar), le envié a la Viuda una invitación para participar en la primera tanda de entrevistas basadas en el inicial cuestionario de 20 preguntas.

Ella, muy amablemente, declinó participar. Pues bueno. Una más que no participaba y encima tenía el detalle de responder.

Con la segunda tanda del cuestionario, volví a invitarla… y volvió a rehusar, igual de amablemente que la primera vez. De ese segundo grupo, de 20 autores, únicamente 3 no aceptaron participar y ella fue la única que respondió con su negativa.

La Viuda Negra era un personaje misterioso. Muchos lectores, muchos relatos, muchas consultas. No era momento para desvelar interioridades (decía ella).

Reconozco que no le di más importancia, ni me tomé muy en serio el misterio ni el seguimiento que podía tener la Viuda.

Ignoraba números como los más de 500.000 accesos que sus relatos han obtenido en TR o los más de 5.000 emails que durante un año recibió y respondió, según asegura y yo no dudo ni por un instante.

Pues eso no es nada: Según los administradores de otra conocida Web, Marqueze, allí los relatos de la Viuda Negra han recibido 2.500.000 accesos (casi 130.000 su relato más leído allí, “La primera vez”).

¡3.000.000 de accesos en sus relatos!!!

Bueno, más, porque eso es solamente entre Todo Relatos y Marqueze y sus relatos han aparecido en un montón de webs más.

Tras sus negativas, mantuvimos una espaciada pero agradable correspondencia. La Viuda Negra publicó su último texto educativo en TR en septiembre de 2004 y su último contacto con sus lectores fueron unos buenos deseos expresados para el 2005, cuando empezaba el año.

Tras un año de ausencia de TR, tengo el placer de ser el intermediario a través del cual se vuelve a comunicar con sus lectores.

Conociendo ya todos estos datos que he comentado, mi primera reacción cuando acordamos hacer la entrevista fue: “¡Joder, a buenas horas!”. Es que últimamente estoy un poco vago para estas cosas, digo, en huelga a la espera de las respuestas de Alex a su entrevista.

El encanto de la Viuda enseguida me hizo sacudir la pereza.

Decidimos utilizar un formato que resultara cómodo para ambos y abierto a lo que la cosa diera de sí, sin fijar unos límites. Una conversación que los lectores pudieran seguir a gusto…

Una charla de nueve noches y media…

Ya ha anochecido hace rato, pero los dos personajes que ocupan el gran salón desierto no se han levantado para encender luces. Llevan varias noches conversando en ese mismo lugar hasta altas horas.

Solamente una pequeña lámpara de sobremesa les alumbra. Desde la puerta abierta, los lectores pueden ver, al fondo, dos figuras.

La penumbra de la lámpara permite distinguir, cara a ellos, una dama cuyos rasgos no pueden acabar de descubrir del todo, pero que perciben de atractivo indudable y que desprende un aura especial.

De espaldas a ellos, otra figura, imposible de distinguir en la oscuridad. Apenas una silueta de hombros anchos.

Entre ambos personajes, una pequeña mesa redonda en la que ambos apoyan sus brazos, inclinados hacia delante. Los lectores no saben si ven o imaginan la intensidad de la mirada de la dama, fija en la cara de su interlocutor.

En algunos momentos, los dos personajes acercan un poco más sus cabezas y sus voces son solo unos murmullos sordos en los que solo puede percibirse el tono cálido y amable que usan ambos. De vez en cuando, unas carcajadas. Risas de las que se comparten a gusto y alegran incluso el espíritu de quienes las oyen desde un poco lejos, aunque desconozcan lo que las origina. En muchos otros momentos, las voces de ambos les llegan con la suficiente claridad como para entender sus palabras y siguen la conversación con agrado…

[Ds1] Más que intentar yo definir como es la Viuda Negra, descríbela tú misma… [VN] La Viuda Negra es, ante todo, una persona de carne y hueso, que durante más de un año se dedicó a publicar 100 relatos y responder a más de 5.000 emails de sus lectores.

Además, es esa dama deseada, amada, a veces odiada. Una mujer con el rostro que cada uno le quiera poner. Alguien dogmático y algo presuntuoso pero que adquiere con sus textos el feeling necesario para contactar con sus lectores. Ellos saben que nunca serán juzgados y siempre serán recibidos como si fueran de la familia.

La Viuda Negra es alguien cercano que respeta y pide respeto. Una persona instruida que puede aportar soluciones a casi cualquier problema y que habla con el lenguaje del pueblo. Alguien a quien se le puede hacer cualquier consulta, a sabiendas de que ella nunca preguntará nada.

[Ds1] ¿Cuándo y donde aparece la Viuda Negra?

[VN] El primer relato aparece publicado en Todo Relatos en agosto de 2003. Posteriormente empiezo a salir en Marqueze y otras muchas webs que me solicitan publicar mis textos.

Actualmente mis relatos están también en muchísimas webs de dudosa procedencia, donde me utilizan como cebo para que la gente entre. Yo siempre he dicho que nadie que tenga que pagar por leer mis textos, lo haga.

Con quien he sido más fiel, si se puede llamar de esa forma, es con Todo Relatos y con Alex. También con Marqueze y con Emilio, el Web master, pero donde realmente está la integridad de mis relatos es en Todo Relatos, que es la Web que me vio nacer como personaje y a la que le tengo un especial cariño. En Marqueze están la mayoría de los relatos y, por toda la red, en foros, páginas eróticas y demás, puedes encontrar relatos sueltos.

[Ds1] ¿Por qué nace la Viuda Negra?

[VN] El por qué nació la Viuda Negra… jeje, siempre he sido una rata de biblioteca y la enseñanza me ha encantado. Me pareció que las cosas siempre se explicaban de forma muy complicada. Yo quería poder llegar a informar a cualquier tipo de persona y así empezó la cosa.

Luego los propios lectores fueron los que empezaron a solicitar textos y a mí se me ocurrió hacerlo como si fuera un curso de sexología. De esa forma podríamos tocar todos los temas, pero con cada relato independiente de los otros. Cada relato es monográfico sobre un tema. He tratado tanto patologías como “savoir faire”, instrucciones, formas de actuar…

[Ds1] Dices que tus lectores te fueron inspirando temas sobre los que construir relatos ¿Puedes contarnos un poco quienes eran esos lectores?

[VN] El correo ali_profesora@yahoo.es, ha sido testigo de la más amplia gama de consultantes. Quizás pensemos que solo mentes calenturientas acceden a este tipo de páginas. Craso error, caballero. Puedes estar seguro de que, en más de 5.000 consultas ha habido de todo.

Evidentemente, no voy a revelar los secretos que la gente me ha confiado. Eso quedará para la Viuda Negra.

Sí puedo comentarte cosas curiosas: desde peñas taurinas con el relato “Una buena corrida”, futbolistas con el de la erótica del fútbol, pasando por historiadores que me criticaban por explicar la historia a mi manera. Físicos y científicos que, en algunos relatos, me comentaban lo cuestionable que era que yo explicara como era el tiempo en el espacio. Hasta censores de la iglesia, cuando me metía con la virginidad y otros temas celestiales. Correctores de lengua, sobre todo de expresiones al otro lado del charco, que me indicaban en cada relato como se decía tal expresión en su país. Comunidades en Colombia que se reunían para comentar mis relatos. Estudiantes de universidades que me pedían datos para sus tesis. Profesores de escuelas que me solicitaban utilizar mis textos para sus clases de sexología. Gente de la política que me recriminaba algunas expresiones sobre como follan los ministros. Médicos que me han apoyado y abogados que me han recriminado los aspectos legales, que yo siempre me he pasado por el forro. Maridos insatisfechos y mujeres ídem.

Y, sobre todo, gente angustiada que no sabía a donde dirigirse ni a quien contar sus problemillas sexuales. Algunos de fácil solución y otros realmente graves que yo remitía a sus médicos.

Hay personas que han consultado solo una vez. Hay personas que han seguido consultándome hasta que se han solucionado sus problemas o bien se han dirigido a otros consultorios.

Televisiones que me han pedido colaboración.

En cuanto al sexo de los consultantes, si bien ha habido muchos consultantes masculinos, también ha habido muchas madres de familia, jovencitas y niñas angustiadas.

Gente que me leía a escondidas de sus padres y novios que han leído mis emails a sus novias y que me han contestado. Homosexualidades encubiertas, también travestis. Adictos al sexo. Mujeres que nunca habían sentido un orgasmo. Eyaculadores precoces. Muchos varones preocupados por el tamaño de su pene y algunas que otras disfunciones. Clubs de fans de la Viuda y muchas cosas más…

Personas que se han enamorado de la Viuda Negra y hasta le han pedido matrimonio. Algunos que han declarado haberse excitado con el personaje. Personas que me han escrito diariamente durante todo este tiempo y personas que han recurrido a mí cuando tenían un problema.

No solo de problemas sexuales me han escrito. También sobre sus vidas, sus angustias y sus experiencias. Sobre sus acontecimientos más importantes, bodas, infidelidades… y, sobre todo, sobre sentimientos.

[Ds1] ¿Cómo surgió el primer relato?

[VN] “El arte del buen comer”, referido al cunnilingus, nació a través de un reto que recibí de escribir un relato erótico. Yo recojo el reto y, en un momento de inspiración, que me suele venir en cualquier lugar (siempre llevo una libretita en el bolso), el relato empieza a formarse en mi cabeza.

Siempre ocurre así, son ideas que se van perfilando sobre como escribirlo, qué forma darle, qué enfoque hacer… y en un momento determinado, me pongo al ordenador y lo escribo.

La escritura suele ser siempre rápida, una media hora, pero son horas dándole forma en mi mente, aunque de modo desordenado. Es delante de la pantalla cuando las ideas se ordenan y se plasman, pero el esqueleto, la idea base, ya está lista antes.

[Ds1] ¿En qué momento, a partir de qué relato o de qué email, notaste que la Viuda Negra tomaba vida propia?

[VN] La Viuda Negra, tiene vida propia, de la misma forma que los personajes de un libro cobran vida y son ellos los que te dirigen a ti, pero es cuando empiezo a ver los emails de las personas que me consultan, así como los comentarios a mis relatos en la misma página, cuando empiezo a ser consciente que es de por si sola un ente propio.

Quizás el éxito de la Viuda Negra es entrar en esa paradoja, lejos/cerca...Cerca porque hablo en un lenguaje directo, que conecta. Lejos porque es inaccesible, misteriosa ¿Quien será? ¿Será guapa? ¿Será horrible? Será... como cada cual quiere que sea en ese tremendo lío que es nuestra mente.

La relación con mis lectores ha sido siempre fantástica. Mis respuestas empezaban siempre con “mi querido amigo” y siempre respondía, libre de prejuicios, a todos los emails.
Alguien me dijo hace años “tú puedes escribir para una minoría de intelectuales o para la más amplia mayoría, ¡tú decides!”. Bien, elegí la segunda opción y al final me han leído todos ¡La información es poder! Y todos tenemos derecho a ella, como a una sanidad pública, los ricos y los pobres, porque al final follamos todos.

[Ds1] ¿Hubo algún tema que te resultara especialmente difícil de elaborar?

[VN] La dificultad está en saber qué quieres decir y como lo vas a contar. Hay relatos salidos de los sentimientos, a veces personales, que me han costado más de una lágrima, pero también la viuda, aparte de dogmática y directiva, es humana y al lector también le gusta saber que ella tiene su corazoncito.

También, como a los abogados, hay ciertos temas que me daban más repelús, así que no los he tratado ¡y punto! Nunca en mis relatos he hablado de zoofilia. A uno le respondí: ¿le has preguntado al perro si estaba de acuerdo?, por ejemplo. O los temas de amor filial, o el sado.

[Ds1] ¿Cómo decidías el siguiente tema a abordar en tus relatos?

Los problemas que me planteaban los lectores con sus consultas, eran lo que me decidía a escribir sobre un tema.

Si una mujer me preguntaba si era normal que se meara cuando tenía un orgasmo, me daba pie a desmitificar este fenómeno y hablar de la eyaculación femenina.

Si alguien me preguntaba si se podía poner pesas en el pene para alargarlo, escribía sobre el tamaño de los penes...

En temas que podrían caer bajo la ironía y el humor, primero dar información correcta, no de peces de colores y, después intentar, desde un punto de vista sin moralismos, dar vidilla ...

Un lector me dijo, por ejemplo: “Viuda, mi mujer está en la menopausia y no follo nada, ¿qué le puedo decir?... Y ahí estuvo la viuda, escribiendo “Seguid follando, aunque seáis maduritas”.

Hubo bastantes lectores jóvenes que me comentaban que se corrían rápidamente. Y expliqué qué era la eyaculación precoz y no cuando uno es joven y las hormonas salen a borbotones… ¡Por Dios, cada cosa en su sitio!

[Ds1] ¿Cuál fue el email más difícil de responder?

[VN] Las consultas más difíciles de responder son aquellas en las que quien me escribe me presenta un problema realmente grave de salud. Ha habido algunos casos en que he tenido que consultar a profesionales. Había un médico al que me dirigía si no estaba bien segura de la respuesta. Era una cuestión de responsabilidad.

Créeme, ha habido casos dramáticos, realmente espeluznantes, que no te puedo desvelar. Creo que eso lo entenderás tú y los lectores de la entrevista. Soy tremendamente respetuosa con la intimidad de las personas y eso sería fallarles, pero creo que te he contestado a la pregunta.

[Ds1] ¿Cuál ha sido el relato más fácil de redactar?

[VN] Ay… escribir es mi pasión. Escribir es una delicia, sobre todo cuando existe esa complicidad con los miles de lectores que sabes perfectamente que están esperando tus letras.

Quizás ayuda que sabes que detrás del cristal hay gente que te sigue, o quizás esto es un acto de vanidad. Decía un escritor muy famoso que uno escribe para que le amen.

[Ds1] Ya nos has comentado que has recibido consultas sobre infinidad de temas pero, ¿Cuáles son los que más se han repetido?

[VN] Como ya te imaginas, con más de 5.000 consultas ha habido de todo y no tengo realizadas estadísticas.

A bote pronto, te diría que a los varones les preocupa el tamaño de su polla enormemente y el como satisfacer a su pareja de la forma mejor y más placentera.

A las mujeres les preocupa sentir orgasmos. Muchas ni sabían lo que era, o qué coño era el clítoris. Hay en algún foro alguien que me escribió: “Gracias Viuda Negra, por fin he podido encontrar mi clítoris”.

[Ds1] ¿Te escriben más hombres o mujeres? ¿De qué edades?

[VN] Si bien al principio casi todas las consultas eran masculinas, como ya he dicho antes, al paso del tiempo, primero tímidamente y después muy sinceramente, me escriben muchas mujeres, planteándome temas muy diversos, como la infidelidad o lo que su pareja quería practicar.

Hay lectores que leen los relatos en pareja y, me satisface decir que me cuentan que han mejorado su vida sexual ¡Fíjate tú con qué poco se mejora!

Me escriben adultos, y adolescentes, y abueletes, y… en fin, de todas las edades, porque el sexo es igual para todos y es siempre importante, que no te quepa duda.

[Ds1] ¿Hay algún mensaje que no hayas sido capaz de contestar?

[VN] Si ha habido un texto que no he contestado, ha sido siempre por el tono del mensaje. Las propuestas sexuales directas o la falta de educación, no las he contestado ¡punto y pelota! ¡faltaría plus! y evidentemente se han diluido por la red. Algunos de ellos han pedido disculpas por el tono y entonces sí les he contestado.

[Ds1] ¿Alguno de tus lectores ha contradicho un texto tuyo, con razón?

[VN] ¿Qué si algunos han contradicho mis textos? Jajaja. Los historiadores, los físicos, algún que otro galeno. Y los puristas de las lenguas… las escritas, claro, los de la real academia. Los ministros, los curas y la Santa Iglesia. Los del Opus, los de la Esa, los del PP, los de las pelis porno… y todos los que se sintieron ofendidos en sus partes más íntimas.

Nada de importancia, todos con estupendo cariño.

[Ds1] ¿Es difícil responder de forma objetiva y desapasionada en temas que personalmente pueden resultarte conflictivos?

[VN] Los temas conflictivos, porque van en contra de mi moral o de mis ideas, simplemente los he omitido. No he escrito sobre ellos.

Creo que hay tanto que contar en la sexualidad que ya habrá otros que cuenten aquellos temas más escabrosos.

Además, que cada uno haga lo que le salga de la polla, siempre y cuando eso sea permitido por el partenaire. Todo lo que sea por violencia, sin permiso y a la fuerza, eso no va conmigo. El sexo es para disfrutarlo, cada uno como le salga de los cojones, pero sin avasallar. El sexo es divertimento y no sufrimiento, que bastante jodida está la vida.

[Ds1] ¿Qué parte del “consultorio de la Viuda Negra” es la que más disfruta su creadora?

[VN] El consultorio de la Viuda Negra… jaja. Fíjate tú, ese email, y te aseguro que llevo muchas horas detrás de él, es, simplemente, la interactividad. El que el lector pueda, en un momento determinado, estar en casa solo, delante de su PC, y esa idea que le martillea poder explicarla a alguien desconocido, que se supone que entiende del tema y que, además, ni le va a preguntar nada, ni le va a cobrar nada. Éxito asegurado.

Además el lector goza del anonimato. Un nombre, posiblemente falso, en un email, que nunca nadie va a señalar. Una consulta que no va a interferir en tu vida diaria. Puedes seguir en tu trabajo, con tu familia y, al mismo tiempo, explicar aquello que te preocupa a alguien que, primero, no te va a juzgar – por Dios… ¡faltaría eso! – y va a contestar nada más que a tu pregunta.

Es una puerta abierta, sin cortapisas, a golpe de ratón y en tus soledades…

Eso es lo que más me gusta: la interactividad en un mundo como el que vivimos, donde todo va tan deprisa.

La pregunta/respuesta, es la solución inmediata. La buscamos y ya está. Desaparecemos. Nadie nos buscará por ello.

[Ds1] Destacar o salvar un relato de una supuesta extinción, no te lo voy a pedir. Sería la estupidez esa de “¿a quien quieres más…?”, pero recomiéndanos algunos textos que recuerdes tú personalmente con un cariño especial.

[VN] Los relatos que guardo en mi corazón, no te los voy a decir. Todos ellos son hijos míos y están correlacionados. Hasta yo me hago publicidad de uno a otro, y van surgiendo personajes reales, como mis caballeros andantes de lecturas eróticas, con sus jamelgos, que siempre me pisaban los talones.

Todos mis relatos conforman un virtual y extenso curso de sexología, porque van desgranando todos los temas: Vaginismo, Impotencia, Eyaculación precoz, Filias, Fobias…

Aunque claro, dicho así queda muy académico, pero si te digo: “Cuando ella no te la quiere mamar”, lo habrás entendido a la primera y quizás estamos describiendo una fobia sexual. O si te digo “cuando ellos se corren en un plis plas”, evidentemente hablamos de la eyaculación precoz.

Los ha habido divertidos, como el del Sex Shop o el de “Las pelis porno… ¡a revista!”

Creo que los títulos de los relatos han sido la clave de su éxito, además del meter a todos los ilustres de la historia, desde Newton a Galileo, los egipcios, los griegos y hasta el Vaticano ¡Un poco irreverente ya es la viuda, ya!

[Ds1] En esa etapa intermedia de la Viuda Negra, cuando el personaje se consolida en TR y los lectores empiezan a esperar y buscar el siguiente relato, incluso a pedirte que trates temas específicos, ¿te sorprende ese éxito? ¿Esperabas las reacciones que obtuviste?

[VN] Nunca pretendí, ni se me pasó por la cabeza, estar en los Top 100, ni tan siquiera ser una escritora muy leída. Yo escribo por placer, porque me gusta y porque me lo paso pipa.

También era consciente de que el apartado de Textos Educativos no era, ni mucho menos el más leído de la página.

Como mis expectativas no eran salir de las primeras en la lista, no me sentí en ningún momento presionada a escribir ni mejor ni peor, simplemente seguí haciéndolo.

Las reacciones de los lectores me fueron sorprendiendo poco a poco.

No por la cantidad de comentarios en los relatos que, como verás, eran pocos. En esa época, en TR casi no se hacían comentarios a los relatos.

Además, los temas conducían a preguntas personales y no era cuestión de salir en la foto, cada uno con lo suyo. Era más bien, yo creo que algo más íntimo, más personal.

Los comentarios son sobre todo de los relatos y también sobre la autora. La Viuda Negra aclaraba dudas, pero a un nivel más secreto, a través del email.

[Ds1] También durante esa época, empiezas a publicar relatos en otras webs. ¿Qué te lleva a hacerlo?

[VN] Esto de los relatos es una droga dura ¿Por qué?, te preguntarás. En los relatos, la respuesta es inmediata. Tú escribes, lo cuelgas en la página y… no pasa más de media hora y ya hay 400, 500 entradas. La respuesta es inmediata, así como los comentarios, que son diarios.

Eso actúa como una droga, en el sentido figurado, por supuesto.

Al poco de entrar en TR, hay otras webs que me buscan, me imagino que como a otros autores. Algunos me piden permiso, otros simplemente me ponen en sus webs. Estas otras webs que me pidieron permiso, he de decir que me trataron estupendamente. Las otras, también respetaron mi autoría, que ya es de agradecer…

Es sobre los 50 relatos, más o menos, cuando se me desmadra. Empiezan a salir mis relatos por doquier y sin poder controlarlos.

En fin, eso ha sido bueno y malo a la vez. Un Web master me decía: “Al fin y al cabo es que te leen…”. Al final desistí de escribir a webs que me utilizan de cebo. Es una cuestión difícil.

Lo que me enfadaría muchísimo es que alguien pagara por leerme ¡De eso nada monada! Si hay alguna Web que lo hace, por favor sigan buscando en el google, que los encontraran gratis.

[Ds1] ¿Qué fue lo más importante que sucedió en esa etapa?

[VN] Si existe algo que definiría esa etapa de consolidación de la Viuda Negra, eso sería el tiempo que le he dedicado a responder mensajes. Se me acumulaban. Quería contestar. Contestaba, escribía lo que me pedían… fue una etapa intensa pero que al mismo tiempo era divertida, estimulante y altamente gratificante para mí. El problema era no poder abarcarlo todo yo sola, pero lo hice.

Aunque al principio no existieran los comentarios, los emails llegaban a diario y, si por alguna razón un día no abría el correo, al siguiente me encontraba con más.

Cuando aparecieron los comentarios en los relatos, se abrió quizás otro nuevo camino, que era la complicidad con los lectores. Navegante, German Bécquer, Genio, Horny… y tantos otros que me hacían revestir las historias incluyéndolos en ellos como parte del relato. Algunos con nicks conocidos, otros sin aclarar la procedencia, pero con mensajes ocultos que hacían que supieran que me refería a ellos. Era como un juego del lenguaje, que ellos y yo entendíamos. Pequeños guiños que me daban la licencia de decir y no decir… tal como es mí estilo.

Así que la etapa de consolidación se resumirá en la cantidad de consultas privadas y en la complicidad con los habituales en mis relatos. He de resaltar aquí la figura del Web master, que siempre me mimó en exceso.

Alex fue y es un gran administrador de la página, al que estaré siempre agradecida. Siempre me publicó puntualmente, me contestó en mis dudas y creo que hasta me tiene cierto cariño…

[Ds1] En esa época, ¿de dónde te llegan la mayoría de consultas? Me refiero tanto a de qué páginas Web y de qué lugares geográficos, si conoces esos datos.

[VN] La procedencia de las consultas es variopinta. Yo nunca pregunto desde donde me leen, ni en que página Web, ni la procedencia.

Sé, ciertamente, los países que me han leído, porque ellos, los lectores, han hecho hincapié en ello. Me han dicho “soy de…” o “te he leído desde…”. Por mi parte y quizás por respeto a los que me escriben, dejo que sean ellos los que decidan si manifestarse o no. Pierdo información, gano complicidad. Si lo pongo en la balanza, prefiero la complicidad.

De los que me lo dijeron, pues desde España, por supuesto. En Europa, algunos países como Alemania, países del Este, Italia, Portugal (escribiéndome en su idioma). Del otro lado del charco (algunos le llaman Océano) México, Venezuela, Colombia, Argentina, Perú, Brasil, Ecuador, República Dominicana, Cuba, alguna que otra isla como Aruba… creo que de todos los países del cono sur. También de varios lugares de USA: Miami, New Cork y un largo etc.

Ahora llevo un año sin escribir una línea, ni un relato y se siguen leyendo... Internet es una gran casa y a la vez una pequeña morada, pero si algo caracteriza a la red es que todo es efímero. Si te mantienes, durante tanto tiempo, será por algo ¿no??

[Ds1] ¿En algún momento sentiste que la situación te superaba?

[VN] Evidentemente, llega un momento en que la situación me genera muchísimas horas de trabajo y llega un momento en que me doy cuenta de que estoy entre dos y tres horas al día contestando… sí, me supera, pero físicamente. No llega a cansarme contestar a las consultas, pero sí se cabalgan otros proyectos que estoy realizando y el día solo tiene 24 horas, nada más. Todo esto hace que baje mi ritmo.

[Ds1] ¿Cómo se dirigían a ti los lectores? ¿Te escribían como a una figura distante o, por el contrario, llegaban a confianzas excesivas?

Sobre las presentaciones de los lectores, hay de todo: desde viudita linda, preciosa, bombón, profesora, licenciada, viuda alegre, admirada viuda, deseada viuda ... en fin de todo, como en botica, pero siempre, y creo que eso es en definitiva lo que caracteriza a los emails de los lectores, con respeto y cariño hacia el personaje. A los otros, ni les contesto, o les contesto algo así: “si quieres una consulta bien, sino o cambias el tono del mensaje o no hace falta que me escribas mas... Punto y final”, muy al estilo Viuda Negra. También los hay desde los que me escriben disfrazados, hasta los que me dan la dirección, el teléfono y hasta el número de calzado…

[Ds1] Si hablamos de fechas, finales de Febrero de 2004 está claro que marca un cambio de ritmo. ¿Se produce entonces también un cambio de estado de ánimo o de ilusiones de la Viuda Negra respecto a sus textos?

[VN] Hay un cambio, quizás mas hacia concentrarme en lo que son problemas concretos. Tal vez porque me pesa de alguna forma la responsabilidad de ser leída y no me tomo tantas licencias literarias como al principio.

Hay tantos temas que tocar que, la verdad, me ciño un poco según las consultas, lo que más le preocupa a la gente, pero te aseguro que se me acumulaban los temas.

[Ds1] ¿Qué hizo que finalmente decidieras que había llegado el momento de dar un reposo a la Viuda Negra?

[VN] Al ocuparme tanto tiempo personal, decidí que cien relatos eran suficientes, así que escribí hasta los cien. Casi no podía seguir el ritmo de las consultas, así que a partir del 2005 no contesté casi ningún email… tengo mil pendientes – continúo recibiendo un promedio de casi 25 emails cada día -, que no he borrado y que algún día contestaré.

Tenía que tomarme un descansito. Me gusta hacer las cosas bien y no puedo estar al 25%. Soy apasionada y leal a mis lectores, así que me dije que para no hacerlo bien, más vale descansar un tiempo.

[Ds1] ¿Cómo has vivido esta época apartada de tus lectores? [VN] Sorprendida de que incluso hoy en día reciba tantos mensajes de lectores que me hacen sentir muy apreciada. Eso me daba confort, la verdad… ¿a quién le amarga un dulce?

No tuve, sin embargo, la tentación de volver a escribir, más que para felicitar el 2005. Eso creo que debía hacerlo.

[Ds1] ¿Y ahora? La Viuda Negra vuelve a tener contacto con sus lectores después de muchos meses ¿Qué te ha llevado a abandonar tú silencio y participar en esta entrevista?

[VN] Siempre que hago algo es por alguna razón. En ocasiones a mí misma me cuesta descifrar el mensaje oculto del por qué de mis decisiones, aunque siempre al final doy con el camino o con la respuesta. “Todo lo que ocurre siempre es por una razón”.

Al igual que supe, 100 relatos después, mil páginas de sexo, el por qué había aparecido la Viuda Negra, también en esta ocasión he sabido el por qué quería participar en esta entrevista…

Hay un refrán que dice: “es de bien nacido, ser agradecido” (como me gustan los refranes), aunque siempre hay uno que se contrapone al otro, pero eso ya sería tema para otro relato.

¿El por qué de esta entrevista, ahora, después de tanto tiempo sin escribir?

Bien, creo que estaba en deuda con todas esas personas que me escribieron. De alguna forma quería agradecerles su fidelidad, incluso su acritud (de esos ha habido dos). Así que, ahora que llegamos al final de la entrevista, me gustaría referirme a esos lectores que me escribieron durante meses, incluso años, y darles las gracias:

A los que no contesté en el momento aunque me lo pidieron. A aquellos con quienes mantuve correspondencia durante tiempo. A los que me amaron. A los que me pidieron más. A los que intentaron ligar conmigo. A los que me robaron el corazón por su ternura, por su sinceridad. A los que compartieron conmigo confidencias. A los que intentaron colarme un gol. A todos aquellos que quisieron saber más y nunca les di opción. A los que reñí. A los que me reprobaron. A los que me ayudaron. A todos esos anónimos que me siguieron escribiendo. A los que compartieron sus vidas, sus debilidades y sus quejas. A los maridos, a las esposas y a los amantes. A los adolescentes y a los no tan niños. A los que mantuvieron viva la leyenda. A los que me desearon. A los que se pajearon a mi costa…

A los lectores, mujeres y hombres en edad de merecer, porque siempre me acompañaron en noches de soledad. Su cariño me animó a seguir… a todos, porque sin ellos la Viuda no habría existido jamás, posiblemente se hubiera perdido en la red.

Posiblemente la Viuda vuelva algún día, quizás el más inesperado se ponga delante de la pantalla y vuelva a escribir. Quizás se vaya por otros derroteros o, quizás, se quede ahí, en la red, atrapada para siempre.

Una noche más, vuelve a ser tarde, muy tarde. Parece que finalmente los dos personajes deciden dar por finalizada la conversación.

La figura de hombros anchos se levanta, dispuesto a salir del salón por la puerta del fondo. La dama permanecerá un rato más, quizás unas noches más, en ese salón.

Algunos de los lectores, tímidamente al principio, traspasarán ahora el umbral de la puerta y se le irán acercando. Ella les recibirá a todos con una sonrisa, palabras cálidas y gestos amables… y volverá a contestar a cuantos la escriban.



Autor: D Salas, Dsl ali_profesora (arroba) yahoo.es

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