viernes, julio 13, 2007

RELATOS MÍOS EN OTRAS WEBS




Pues eso.... que me voy unos días de vacaciones, lo de menos es donde pero me voy. Eso eso sí ohhhh, prometo volver.Me han enviado este relato revelador y simpático, os lo dejo para que os entretengáis un poquito.Besos para mis amig@s (especialmente para L. excelente compañera que me ha ayudado mucho y a la que le debo una visita en D.). Cuídate guapísima y para A. (nos vemos en M. cuando vuelvas de tú crucero).Hasta MUY pronto.
Angels Vinuesa Fernandez

“...Vacaciones por el morro...”
Nunca la palabra junto, pudo tener tantos significados. Cuando a una le dicen “quiero estar junto a ti “, se supone que quiere decir al lado, pero cuando se trata de tener un apartamento junto al mar o veranear junto la playa la cosa cambia, no digamos cuando se trata de un hotel en primera línea.
Yo entiendo que primera línea quiere decir que cuando te levantas por la mañana lo primero que ves es el mar y no, un edificio de diez plantas que justamente construyeron el año pasado
¡Pues, mire usted que mala pata!
Y piensas que si eso es primera línea, que será la segunda o la séptima, y quizás por el mismo precio están incluidos unos prismáticos para que puedas ver la playa.
Eso sirve también para dar explicaciones a los desconocidos:
¡Oye ¡¡Qué me he comprado un apartamento junto al mar!, y posiblemente para llegar a la playa tengas que coger el coche o la bicicleta, porque para ir... bien, pero de vuelta ¡cualquiera llega con la solana!...
O resulta que esta al lado de la vía del tren, que siempre dicen que no se oye nada, pero cuando pasa el Euromed, resulta que se mueve hasta la fotografía de la abuela
¡Y a esa no había quien la moviera!
Te dicen que casi no pasan trenes y cada diez minutos pasa uno, encima los pasajeros con sorna te saludan y si te descuidas el revisor te pide el billete.
Una cosa parecida pasa con las dimensiones, yo no he visto que los 90 metros cuadrados se redujeran tanto al verlos, porque 90 metros cuadrados no es ningún palacio, porque cualquier piso de protección oficial los tiene, y tú que vas con esa idea, resulta que el apartamento de 90 se ha convertido como mucho en 50. La cocina es americana, que queda muy bien, pero en realidad está en el salón para ahorrar sitio.
Las habitaciones son tan minúsculas que hay que poner los niños en fila para que entren, y a la voz de ¡Ya! Que se giren todos la vez. Eso sí, una estupenda terraza, como mucho, un balconcito y ¡a dios gracias!
No digamos de la insonorización de las paredes, hechas de papel de fumar, sin ninguna dificultad estás al tanto, de los pormenores de los vecinos, que si son tranquilos y mayores, pues ¡nada!, pero si son jóvenes y fogosos, quizás se produzca algún tipo de resquemor con la pareja, más que nada por la asiduidad y sonoridad de sus relaciones y jadeos.
Lo de la piscina ya es un lujo, nunca dimensiones olímpicas dejaron de serlo, y en horas punta hay que coger número como en el mercado para bañarse. Las otitis y los hongos están asegurados.
Pero lo mejor del todo es que te digan que es tranquilo. ¡Claro! te lo venden en invierno y en esa época no hay ¡ni dios! Pero cuando llega el verano, resulta que no te has fijado, pero justo debajo de tu balconcito, hay un “pub” y por la noche cuando intentas dormir y el calor te deja, es cuando abren, Toda la noche “Chunda, chunda “, cuando no peleas y voces... Y al final dices ¡de perdidos al río!, y te pasas las noches estivales haciendo un movimiento sexi o practicando el deporte de la barra fija.
Pues a pesar de todas estas dificultades, comprarse un apartamento sigue siendo un peligro inminente, ya que este año se ha puesto de moda (no practicar sexo) sino. Ir de “vacaciones por el morro”, es decir sin pagar ni un duro.
Si la familia se entera que te has comprado uno, aunque las características sean las antes descritas, seguro que te llaman por teléfono, ¡cosa que no han hecho en todo el año! ni por tu cumpleaños y te dicen que quizás ¡se pasen unos días, y se pasan todo el mes con la excusa! ¡Que no nos vemos nunca! encima tienen la poca delicadeza de decirte: ¡Es pequeño el apartamento, eh!
Puedes hacer dos cosas: desconectar el teléfono o dar la dirección equivocada, y como las urbanizaciones son todas iguales, con un poco de suerte se pasan un par de días dando vueltas y eso que te ahorras.
Porque el apartamento se llenara de familiares como si fuese un hotel y como el espacio es reducido, ¡para que vayamos a negarl!, para dormir, tendrás que poner colchonetas hasta en el balconcito y en alguna ocasión dormir con la puerta abierta.
Eso tiene una ventaja, los ladrones no entraran a robarte, más que nada porque no podrían poner los pies en suelo firme, ya que los 50 metros de apartamento están aprovechados al milímetro.
Lo peor es lo del cuarto de aseo, normalmente uno y pequeño, cuando la tropa se empieza a levantar y a ocuparlo, ¡tu! Propietario del apartamento siempre te quedas para la última tanda , y si por casualidad padeces incontinencia urinaria, más te vale que te vayas directamente a darte un chapuzón al mar, por no esperar más y así mientras vuelves practicas un poco de “footing”.
Las horas de las comidas tampoco tiene desperdicio, eso de. ¡Donde comen dos comen cuatro ¡ es bien cierto, ¡Pero no diez!. Pero ya se sabe, en verano te arreglas con cualquier cosa, sino siempre puedes ir a hacer un picnic en la playa.
La verdad es que las vacaciones se han puesto carísimas y eso de ir de hotel no esta de moda, así que lo mejor es ir a casa de la familia que para eso es de tu sangre y donde estén que se quiten los extraños...
Y encima la ministra estará contenta.
Angels Vinuesa


Este es el link


PD, Contando que este relato lo escribí en el 2002 , al parecer tdod sigue igual como la cancion

3 comentarios:

Carlos Rodríguez Ibáñez dijo...

Hola Angels

La verdad es que en la vida las coincidencias y casualidades pueden abundar o no, copié y pegué tu texto porque me gustó y porque lo veía muy actual.

Pero mira, volviendo a las coincidencias, al ver tu blog me he llevado la grata sorpresa de ver que eres de REUS. Yo también!! (aunque viva en Murcia hace años).

Un beso de un paisano tuyo.

angels dijo...

Hola Carlos ...
Pues ya ves , el mundo es chiquito, me he permitido ponerte en mi blog espero que no te haya molestado..
De todas formas , si ese relato lo ves actual ( escrito en el 2002)las cosa no cambian demasiado , y como eres de por aqui , te recomiendo dos actualísimos , jeje
La playa por la noche no está sola
Y el secreto encantado de la platja llarga de Salou..
Seguro que la conoces
Enhorabuena por tu blog , yo tambien es fisgoneado por ahi
Un abrazo
Angels

Carlos Rodríguez Ibáñez dijo...

Salou... qué recuerdos!

3 años viví en la calle Barcelona de Salou.

Enhorabuena por tu facilidad para contar historias.

Ah! lo de ponerme en tu blog no molesta, gusta.

Saludos