jueves, agosto 30, 2007

Otra de aviones...........

"Por causas técnicas”

Yo, no sabía a estas alturas, que todos los problemas que podían ocurrir en el aeropuerto, eran por "causa técnicas".
Que es una huelga "causas técnicas ",
Que es una avería "ídem de lo mismo”.

Porque es lo que repiten esas señoritas, que contratadas, según me informaron, les colocan el uniforme de la compañía y las dejan...¡Ale! Con todo el problemón.
Y tú ,que ya estas bastante escamado con los pilotos, y que decides como un acto de valor heroico, volar en estos días, te encuentras, que con la tarjeta de embarque en la mano, nadie te informa, pero tu avión no sale.
Y entonces empiezas a ver movimiento, en los que siempre "protagonistas " empiezan a pedir explicaciones del retraso del vuelo. Pero no obtienen nada de nada .

Las señoritas que seguramente están contratadas a tiempo parcial , y que les prometieron que serian azafatas de altos vuelos, no saben mas que repetir como loros” por causas técnicas ", y por arte de magia o del dólar, empiezan a embarcar los de la "bussiness classe", en otros vuelos, y tú que has comprado la clase turista, porque no había mas barato, allí en la sala de embarque, que mas que estar en la época estival, parece que has sido trasladada a la Siberia, por el frío que hace.
Y aquellos "Vips" que ves como se alejan, y a ti sin informarte.
.... y empiezas a pensar: ¿Que me deparara el destino? ¿Saldré hoy,... mañana?
Sin dejarte de preguntar, porque en un aeropuerto en el que existe un sistema de megafonía tan potente que anuncia cada dos minutos los vuelos, no sea utilizado para explicarte que pasa con el tuyo.
Mientras tanto, te dicen que la famosa tarjeta de embarque, que ya la tienes sobadisima de tanto mirarla, te sirve de ticket de comida para un sándwich y una coca-cola en el snack bar , pero nadie te dice que pasa con tu vuelo ni cuando saldrá.
Y allá te encaminas, donde van todos, al "snack-bar”, a tomarte un refrigerio, y cuando....
Estas con la boca llena, resultan que viene alguien y te dice que ya están embarcando.
Y tú para allí con el "bocata en la mano " (que tampoco es cuestión de desperdiciar nada) y por fin llegas al avión, preguntándote, si las causas técnicas, la avería o lo que coño sea ya se ha solucionado y si al fin tu avión tomara el vuelo.
Después de horas y horas, aun no te lo crees, hasta que oyes la voz del comandante que te explica, no sé que, de un transmisor, que a ti te suena a chino, pero que él con voz suave te pide disculpas por las molestias.
Y tú...en el fondo te ríes, porque te das cuentas que tu equipaje esta es ese avión (se supone)y los de la "bussiness class" igual no lo encuentran.
¡¡¡ Que se jodan!!!!!
Àngels Vinuesa



¡Volando voy , volando vengo!




Antes de llegar propiamente al aeropuerto, existe una cinta transportadora que obviamente tendría que estar para eso: transportar, pero que en realidad lo que se hace es caminar, en la que por una extraña razón, que todavía no he descubierto, las personas caminan a mucha prisa.
Es como si todo el mundo llegase tarde, aunque en definitiva, tu obligación sea la de llegar un par de horas antes de la salida del vuelo.
Cuando ya estás, o llegas, con la lengua fuera de tanto correr por dichas cintas, con cara de velocidad y arrastrando la maleta, se ha de estar atento a que modulo te diriges: marcado con M1, M2, M3... etc.
.... (Yo pensaba que los módulos, eran eso que se han empeñado que hagan los chicos para no ir a la Universidad).
Es importante, sin embargo, que tengas claro a que modulo te diriges, ya que la distancia, ahora sí, sin cinta transportadora puede ser interminable.
Siempre puedes coger un carrito, que aunque nunca funciona, son gratis.
Si pudiéramos o quisiéramos, poner un uniforme al personal que circula por el aeropuerto, no seria el impecable traje azul de los pilotos, sino el de un varón de mediana edad, con traje y corbata, y con un apéndice siempre en la oreja...¡El móvil!
Puedes contar mas de treinta en menos de cien metros, y más de cincuenta si registráramos los bolsillos.
Realmente hoy se negocia en los aeropuertos y no en angostos despachos.
En realidad no se como se aclaran, ya que una voz machacona, cada dos minutos, anuncia: ..
"Él ultima aviso para el vuelo... (Aquí cogen aire y disparan. ¡Cuatro!, ¡Tres!, ¡Dos!... que pasen urgentemente por la puerta de embarque nº 122."
Así que llegas a la conclusión, que eres la única persona que llega dos horas antes y que la gente que "trafica”, de "traficar”, llega con la hora pegada al culo. .
Y tú ,que eres una persona formal, y, que estás en tiempo convenido por las líneas aéreas, embarcas tu equipaje, y te dedicas a hacer "shopping", que es comprar pero mas fino...Y entonces, no has de sentir la tentación de "shoppinear”, porque todo está "carísimo", pero siempre puedes, maquillarte y perfumarte(eso sí, unas gotas nada más) de la colonia/parfum, mas cara de la tienda/shop.
Y ya estas preparada para embarcar.
La verdad es que las cosas han cambiado bastante, y si antes en la entrada del avión, te esperaba la tripulación con cara de buenísimos amigos y te decía:
"hola, buenas tardes “, ahora pasan olímpicamente de ti, y te encuentras en pleno avión, buscando tu asiento.
Aquí radica, esencialmente, la diferencia del precio del billete.. Y ya no digamos con los vuelos de bajo coste... a esos casi los has de coger corriendo...
¿Que esto te pasa en otro medios de transporte?, autocares, trenes de segunda...
Te oirás eso de:
"Killo ¡qué éste no es tu asiento, así que... arreando que es gerundio!.
A pesar de esto , en el avión es como todo más "fashion “, lo máximo que te dicen es:
"Oiga, por favor: ¿Quiere decir, que no se ha confundido de asiento?.
Pues mire usted ¡Yo es que quiero la ventanilla , por si acaso se cae salgo el primero , y¡ te quedas mas ancho que largo!
Todo es diferente... las azafatas pasándote chocolatinas (Hay quien las coge de cuatro en cuatro), caramelos (estos a veces a puñados), mientras empiezan la exhibición de las normas de seguridad.., que es cuando se ponen en los pasillos con cara de circunstancia , mirando a la nada infinita y empiezan a hacer la demostración de cómo ponerse el chaleco , la mascarilla. O donde están las bolsas para botar.
Cuándo las miro, siempre pienso maliciosamente, que ¡ojalá! Se equivocaran y acabaran liándose con las puertas de emergencia, con la mascarilla de sombrero y que el chaleco se inflara de aire, pero..
Esto nunca ocurre y siempre quedan muy bien, aunque solo les presten atención los que por primera vez vuelen y el resto o sea el 90 % se entretengan con la prensa.
¡Nadie les hace ni puñetero caso!
A partir de ahí, tu te agarras y sientes como el estómago te sube literalmente a la boca, y piensas en aquel comandante "mengano”, que te habla que están cumpliendo su horario, y siempre temes, que por un momento les salga la vena reivindicativa y te dejen en pleno vuelo, yéndose a la huelga.
Mientras se encienden y se apagan las lucecitas, que te marcan que el cinturón lo has de llevar abrochado, los asientos en posición vertical, las mesitas cerradas y el móvil apagado. Así como también la expresa prohibición de fumar (cosa que tú ya sabes de antemano, y por esta razón te has fumado de dos en dos los cigarrillos antes que te entreguen la tarjeta de embarque).
Y despegas ..
Y vas viendo las nubes y las casas que se quedan chiquitinas.
Y dices ..
¡De esta no salgo ¡...
Y notas que allí arriba hay más turbulencias de las que creías, y cuando ya estás acostumbrado a la altura, cosa que es marcada por el chasquido de tus oídos, notas que el "bicho" empieza a bajar.
¡Y tú con él estomago de bufanda!
Así que cuando llegas a la terminal, después de haber pegado el frenazo oportuno, no aplaudes por vergüenza, aunque ganas no te falta.
Àngels Vinuesa (escrito en la sala de espera del aeropuerto del Prat en Barcelona)

Cosas de la playa

"De aquellos bebes que vieron el mar por primera vez y de la inconsciencia de las madres"


....Son las cuatro de la tarde, hora en la que el sol esta en su pleno cenit,
me dirijo hacia la playa, toalla en mano y bolsa colgada del hombro,
....lo de la bolsa es algo práctico, el único problema que tiene es que llega un momento en el que se utiliza para colocar demasiadas cosas,
¡que si la crema!, ¡que si el espejito y las pinzas,! que si el ultimo libro que estas leyendo, que si el móvil, ultima adquisición pero hoy en ida casi imprescindible, unos kleanex para el exceso de crema bronceadora ,y yo que se cuantas cosas más, que se van acumulando a medida que pasa la temporada de veraneo,.
Tiene además varias utilidades, si hace demasiado sol te la pones delante y puedes leer tranquila,
Si quieres tomar el sol ,la usas de cojín individual, porque eso de amontonar la arena para hacer una almohada a tu gusto, queda como de mal hacer, ¡ah!
Y ¡cómo no!
...Las gafas de sol, imprescindibles para observar sin ser observada, si pueden ser de cristales ahumados mucho mejor, pero sino unas simples gafas de sol también son adecuadas.

Con todo este equipo sencillo, pero práctico ,casi ya estás en posición de avivar los cinco sentidos, y sin incitarlos también , ya que sin quererlo, oyes todas las conversaciones que se acumulan a tu lado , con lo cual tú , simple fisgona , solamente tienes que escoger el que más te guste.

....No sé yo porque a la gente le da el capricho de colocarse justo al lado de donde tú estas estirada tomando el sol.
Cuando llegas a la playa , observas, divisas y donde hay mas o menos un hueco te instalas.
Dejas a tu alrededor, unos cuantos metros, entre familia, joven solo ,o chica sola tomando el sol y tu body serrano .

Pero ¡ay! amigos, esto no sirve absolutamente para nada .
Si se acerca alguien, o bien una multitud de gente, van y se te colocan justo al lado ..casi encima , Así que a pocos centímetros puedes oír ,sus respiraciones, sus olores y ..¡como no!..sus conversaciones.

Aquí se centra tu atención , en esos momentos de incalculable valor ,en los que alguien te hace participe de su vida sin quererlo.
...Y la menda -- ¡Tomando nota!

Algo así me ocurrió hoy, yo estaba tranquilamente leyendo un libro, eso si..¡ con sol de justicia! Aunque la verdad es que era bastante interesante.
En un momento determinado, cuando la protagonista de la historia.
Una chilena que se aventura por la ruta de los buscadores de oro,...
algo entorpece mi atención...

...Es como un murmullo que se acerca..
Pienso los bisontes .. pero ¡no! Que ya se extinguieron.
...son cuatro familias de mujeres recién paridas, con cuatro bebes de no más un mes.

Primero llegan los maridos, o posibles compañeros, que tampoco es para categorizar ,y van y plantan dos estupendas sombrillas, justo a medio metro de donde yo estaba tumbada.

-¡que si tu no sabes poner la sombrilla!
-¡ que si yo lo he hecho todas la vida!

.... empieza uno de michelines incipientes y curva de la felicidad ídem, a remover la arena dando formas circulares, con el consiguiente levantamiento de área y expulsión, justo encima de la hoja del libro que yo estaba leyendo.
¡Vaya jodienda , pienso ¡

..Después de múltiples maniobras, queda claro que el de los michelines incipientes le gana la partida a otro que lleva “un slip” demasiado apretado para sus dimensiones.

Así el campamento queda establecido, pero la cosa no acaba aquí sino que es el principio del tormento para la pobre sufridora, que soy yo.

Como las caravanas allá por el lejano oeste ,a continuación llegan las jóvenes recién paridas, sus cuerpos esta aún deteriorados por el posparto ,y aunque intentan disimularlo con bañadores elásticos ,se les nota su tripita aun sin volver a su sitio.

Llegan en procesión ,cargadas con sus niñitos en sendas tumbonas.
Arrastran también las misma bolsas ,a las que yo hacia mención antes, pero estas cargadas de pañales, biberones y otros utensilios añadidos a la época que les ha tocado vivir.

Colocan las toallas con una algarabía poco corriente,
los cuchicheos de..
-¡ hay que ver que niños mas pequeños,!
-¡ a quién se les ocurren traerlos a la playa ¡
y otros comentarios se propagan entre los otros que toman el sol a su alrededor.

Ellas inmutables, orgullosas de haber traído una cada uno de aquellos bebes cuando se les esta machacando con lo de la baja natalidad , y que hay menos niños que en la india, ¡que vaya la comparación!, resultan hasta histriónicas.

Las sombrillas colocadas por sus maridos, compañeros o lo que sean y ellas...

Intentando colocar los cuatro bebitos en las dos sombrillas,
-¡cosa imposible digo yo!
Pero allí los colocan.. pareciendo un trébol de cuatro hojas, las mamas alrededor, claro ellas ¡al sol! !

Los maridos, que ya con el hecho de haber colocado el campamento parecen haber cumplido, se retiran hacia la orilla, pies en el agua, y comentan cosas del deporte rey ajenos a todo el trajín de las nuevas mamas.

Estas se afanan en una discusión, yo pienso absurda, ya dejando a un lado la historia de mi libro, que ya no tiene sentido y adentrándome en mi papel de fisgona por fuerza dada la cercanía de tremendo escándalo.
La discusión se centra en si se les sacan los pañales o no a los bebitos,
¡pienso yo horrorizada ¡... no pensaran meterlos en el mar,
¡si tienen menos de un mes!
¡y si no es así,! para que le van a sacar los pañales, digo yo.

Al final quedan de acuerdo el cincuenta por ciento, todo esto amenizado por los lloros de unos bebes que se achicharran de calor, y que se preguntan que hacen allí a la sombra de dos sombrillas e dispuestos en forma de trébol...

Como los lloros no cesan ,y los maridos compañeros o lo que sean se han acercado para reñirlas de tamaña función de sonatas, deciden al unísono , que deben tener hambre,...
¡No calor, ni sed!.... sino.. hambre
Y lo hacen las cuatro a la vez,
Así que sacan sus mamas turgentes de leche, y allí mismo sin ningún pudor, ni tan siquiera un pañuelito se deciden a darles de mamar.

Como tomando esta acción por algo natural . Y a la limón , mientras tanto, hablan de las cualidades de sus bebes, de sus experiencias en los partos, y finalmente ,cuando los bebitos se han calmado, comentan las ultimas peripecias de algún conde, o de tal pindonga que esta liado con no sé quien.

....El de los michelines, que ya se debe haber cansado de hablar con sus contertulios de las jugadas de fútbol o de las tías tan buenas que se pasean por la playa,
....ya hablaremos de ese tema otro ida...
...se acerca y sin el menos escrúpulo saca una de esas radios que se clavan con un pincho .y va y pone la última carrera de motos a toda maquina de sonido .
¡Estupendo pienso yo!
¡Lo que nos faltaba ¡
... los niños, pequeños sufridores, se despiertan, las mamás que aún ni se han mojado lo pies comienzan a insultar al de los michelines y vuelta otra vez al galimatías.

Como no se ponen de acuerdo, y los varones por aquello del hermanamiento, se unen a aquél a escuchar las carreras, las mujeres aprovechan para echar en cara aquello de ,
-¡que ayer no te levantaste cuando el niño lloraba! Y,
que...
-¡ a quien se le ha ocurrido venir a la playa!.

Aquellos se pican en una discusión ahora casi a voces, y las mamás se levantan, cogen a sus bebitos y se marchan de la playa, quedando en el resto de la gente que observaba comentarios encontrados.
. ..¡.Y los bebes sin ver el mar! ,que era la primera intención de todos.

Los papás, nuevos papas de hornada, deciden darse un chapuzón ,mas que nada ante las miradas inquisidoras de los otros playistas, y recogen sus dos sombrillas y se alejan detrás de sus mujeres con la cabeza gacha.

Yo quedo anonadada por la escena.
Decido que es hora de marchar también, quizás por unirme al sentimiento de esas madres sacrificadas, quienes sabe ,y me dirijo directamente hacia la casa donde mi perro espera alborozado.

Una historia real, pienso ¡esto hay que escribirlo!

Angels Vinuesa