martes, noviembre 25, 2008

LA REVOLUCIÓN DE LOS PLATOS




LA REVOLUCIÓN DE LOS PLATOS

Si alguien tiene la culpa este es, un señor que revolucionó la televisión con sus platos, este mérito se le debe no únicamente, pero si mediaticamente al Sr. Arguiñano.

El otro día , en uno de esos mediodías que suelo comer sola , en una mesita demasiado bajita pero que da como panorama al televisor , y eso siempre acompaña , me di de bruces con el programa de este cocinero que ajustándose a la crisis , preparaba comidas económicas y encima fáciles de preparar . Me quedé pensando en las comidas que mi madre confeccionaba todos los mediodías, y que sorprendía por la variedad y el gusto.

Mi madre , Teresa , en esa mescolanza de cocina extremeña , en plena simbiosis con la cocina catalana , que aprendió gracias a la convivencia con mis padrinos catalanes , en esos realquileres de los años cincuenta , supo combinando la economía y el gusto, darnos una alimentación que nada tiene que envidiar a la actual .

En sus platos , guisados con el tiempo que tenia una madre para cocinar , mientras se lavaba la ropa en el lavadero de tamaño súper , que cada casa tenia , a mano sin Ariel ni nada , con esos jabones de color amarillo que dejaban la ropa sin una triste mancha , , los platos estaban compuestos de todos esos ingredientes que después y , en mis estudios de Dietética volví a recordar y estudiar, pero sin tantos apelativos raros .

Eran comidas nutritivas, donde no faltaba ni tan solo uno de los extensos componentes de la dieta Mediterránea. El aceite de oliva, traído de Extremadura donde cuando suelo ir le explico a mis hijas que allí también tenemos un trocito de tierra que no se olviden de los campos de olivos y encinas,.

Ese aceite de sabor denso, que daba a las comidas un sabor tan especial. No faltaban tampoco ni las legumbres, que después metimos en el cajón de los recuerdos, ni la fruta o la verdura.
Años mas tarde y cuando nosotras , estudiantes universitarias , decidimos convertirnos en súper womans , accedimos al trabajo remunerado , y a compaginar las labores domésticos y la cocina , ésta se doblego a un segundo plano dejando paso, a las prisas y a todos aquellos elementos de moda que nos imbuían en una forma de comer sobreañadida de colesterol y grasas .

Los hijos trajeron a nuestras casas , una remodelación de la cocina , obviamente por las necesidades cotidianas de la crianza , que posteriormente y a medida que los hijos se hicieron mayores volvimos a dejar en la sombra lo que realmente nos alimentaba y nos nutria .

Es curioso que siempre en la historia , en tiempos de crisis se vuelva a la cocina tradicional , y se redescubra una cocina que parece que , con la bonanza se esconda.

Los cocidos, la sopa del pobre, las lentejas con chorizo, o el gazpacho han salido precisamente de esos momentos cruciales de la historia.

Me gustó que el otro día , Arguiñano , que es un cocinero como la copa de un pino , se ajustara los machos , y aprovechara esos momentos televisivos para ayudar a las familias que ven que sus ingresos están mermados por el paro , para darle soluciones económicas sin dejar de lado el placer por una buen comida.

Felicidades Karlos

Angels Vinuesa

jueves, noviembre 20, 2008

GARZÓN, BONO Y SOR MARAVILLAS




Garzón,Bono y Sor Maravillas


He visto a lo largo de nuestro mapa político como algunos de variado renombre metían la pata hasta el fondo .En otras circunstancias podría decir algunos memorables.
Pero eran otros tiempos…

Sin embargo que dos personas de alto prestigio , tanto por la trayectoria personal , como por el lugar que ocupan en la sociedad hayan patinado de esta manera me parece increíble

El juez Garzón , estrella de la jurisprudencia , y alabado en casi todos los sectores , menos el de los envidiosos , dio un golpe de pecho al querer desenterrar a los muertos , fusilados o asesinados en nuestra guerra civil y así poner punto y final a una triste historia , dejando a las familias con la sensación de poder enterrar a sus muertos , y muchos saber donde se encuentran sus restos .
Parecía que todo iba sobre ruedas, hasta se habló de desenterrar los restos de Federico García Lorca, pero al parecer no ha gustado que se remueva la tierra.

El hecho final ha sido que el juez Garzón, ha preferido pasar la pelota al tejado ajeno y dejar que los jueces territoriales decidan si se sigue el proceso, o se entierra para siempre. Aunque , a pesar que la ONU ha dicho que los crímenes contra la humanidad no prescriben , hay algunos jueces que se manifiestan como si fuera un delito común , y por lo tanto que los autores están muertos .Cosas de la justicia .Muchos familiares creían que después de 33 años , podrían ver culminadas sus expectativas , aunque siempre hubieron reticencias a que esto pudiera llegar a buen termino . Tenia razón los que pensaban que solo ha sido “mucho ruido y pocos nueces “

El otro patinazo histórico, lo ha popularizado, este señor que más bien parece del PP que socialista con querer poner la imagen de Sor Maravillas en la Cámara Baja del Congreso.
Me pregunto sino sabía este buen señor que ya se había ratificado una ley que profería sobre estas cuestiones, y que ni siquiera debería haberlo planteado, por más que la Santa hubiese nacido en tal lugar.
Mas valía que se preocupase como Presidente del Congreso de exigir , si es que tiene ese poder , que los señores que nosotros hemos votado para que nos representen estén en los sillones del Congreso , cuando les toca , y no dar esa imagen de destierro , cuando se estaban discutiendo los presupuestos , o sea nuestro dineros .

Me gustaría saber que pensarían en mi curro, si hiciese lo mismo que los Señores Ministros, que cobran y mucho por lo que no hacen, y no acuden a sus sesiones.

Ponga orden Señor Bono y deje a Sor Maravillas que ella esta más tranquilita donde está , eso lo se de buena tinta.

Angels Vinuesa

lunes, noviembre 17, 2008

LOS G VEINTITRES





LOS G VEINTITRES

A duras penas, entre codazos, y empujones nos hemos colado en la reunioncita de los G -20 + 3. La verdad es que estoy contenta, no se si servirá de mucho, aunque imagino que sino estábamos aún era peor.
Nos va costando entrar en las cenas de los grandes , de los que toman decisiones , y asomamos tímidamente por la puerta , aunque sea la falsa , para hacernos presentes , aunque nos importe un pijo , que el Presidente saliente nos haga caso .
Ese tejano, que igual que si estuviera en su rancho de Texas, saluda a todos los que entran. Al nuestro no le hizo ni puto caso, aunque tampoco nos importa demasiado.

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Un amigo, que siempre me envía cosillas, me ha remitido este e mail con un escrito de ese gran escritor que es Pérez Reverte.
Hace más de diez años, que escribió este artículo que parece ser más escrito de antes de ayer.
Lo pongo para su disfrute…


Artur Pérez-Reverte profético:


LOS AMOS DEL MUNDO

(Articulo del escritor español Arturo Pérez-Reverte, publicado en 'El Semanal' el 15 de noviembre de 1998, y que ahora, diez años después, parece una visión de Nostradamus).

Usted no lo sabe, pero depende de ellos. Usted no los conoce ni se los cruzará en su vida, pero esos hijos de la gran puta tienen en las manos, en la agenda electrónica, en la tecla intro del computador, su futuro y el de sus hijos.
Usted no sabe qué cara tienen, pero son ellos quienes lo van a mandar al paro en nombre de un tres punto siete, o un índice de probabilidad del cero coma cero cuatro.
Usted no tiene nada que ver con esos fulanos porque es empleado de una ferretería o cajera de Pryca, y ellos estudiaron en Harvard e hicieron un master en Tokio, o al revés, van por las mañanas a la Bolsa de Madrid o a la de Wall Street, y dicen en inglés cosas como long-term capital management, y hablan de fondos de alto riesgo, de acuerdos multilaterales de inversión y de neoliberalismo económico salvaje, como quien comenta el partido del domingo.
Usted no los conoce ni en pintura, pero esos conductores suicidas que circulan a doscientos por hora en un furgón cargado de dinero van a atropellarlo el día menos pensado, y ni siquiera le quedará el consuelo de ir en la silla de ruedas con una recortada a volarles los huevos, porque no tienen rostro público, pese a ser reputados analistas, tiburones de las finanzas, prestigiosos expertos en el dinero de otros. Tan expertos que siempre terminan por hacerlo suyo. Porque siempre ganan ellos, cuando ganan; y nunca pierden ellos, cuando pierden.
No crean riqueza, sino que especulan. Lanzan al mundo combinaciones fastuosas de economía financiera que nada tienen que ver con la economía productiva. Alzan castillos de naipes y los garantizan con espejismos y con humo, y los poderosos de la Tierra pierden el culo por darles coba y subirse al carro.
Esto no puede fallar, dicen. Aquí nadie va a perder. El riesgo es mínimo. Los avalan premios Nóbel de Economía, periodistas financieros de prestigio, grupos internacionales con siglas de reconocida solvencia.
Y entonces el presidente del banco transeuropeo tal, y el presidente de la unión de bancos helvéticos, y el capitoste del banco latinoamericano, y el consorcio euroasiático, y la madre que los parió a todos, se embarcan con alegría en la aventura, meten viruta por un tubo, y luego se sientan a esperar ese pelotazo que los va a forrar aún más a todos ellos y a sus representados.
Y en cuanto sale bien la primera operación ya están arriesgando más en la segunda, que el chollo es el chollo, e intereses de un tropecientos por ciento no se encuentran todos los días. Y aunque ese espejismo especulador nada tiene que ver con la economía real, con la vida de cada día de la gente en la calle, todo es euforia, y palmaditas en la espalda, y hasta entidades bancarias oficiales comprometen sus reservas de divisas. Y esto, señores, es Jauja.
Y de pronto resulta que no. De pronto resulta que el invento tenía sus fallos, y que lo de alto riesgo no era una frase sino exactamente eso: alto riesgo de verdad.
Y entonces todo el tinglado se va a tomar por el saco. Y esos fondos especiales, peligrosos, que cada vez tienen más peso en la economía mundial, muestran su lado negro. Y entonces, ¡oh, prodigio!, mientras que los beneficios eran para los tiburones que controlaban el cotarro y para los que especulaban con dinero de otros, resulta que las pérdidas, no.
Las pérdidas, el mordisco financiero, el pago de los errores de esos pijolandios que juegan con la economía internacional como si jugaran al Monopoly, recaen directamente sobre las espaldas de todos nosotros.
Entonces resulta que mientras el beneficio era privado, los errores son colectivos, y las pérdidas hay que socializarlas, acudiendo con medidas de emergencia y con fondos de salvación para evitar efectos dominó y chichis de la Bernarda.. Y esa solidaridad, imprescindible para salvar la estabilidad mundial, la paga con su pellejo, con sus ahorros, y a veces con su puesto de trabajo, Mariano Pérez Sánchez, de profesión empleado de comercio, y los millones de infelices Marianos que a lo largo y ancho del mundo se levantan cada día a las seis de la mañana para ganarse la vida.
Eso es lo que viene, me temo. Nadie perdonará un duro de la deuda externa de países pobres, pero nunca faltarán fondos para tapar agujeros de especuladores y canallas que juegan a la ruleta rusa en cabeza ajena.
Así que podemos ir amarrándonos los machos. Ése es el panorama que los amos de la economía mundial nos deparan, con el cuento de tanto neoliberalismo económico y tanta mierda, de tanta especulación y de tanta poca vergüenza.

jueves, noviembre 13, 2008

¡Y...NOS QUEJAMOS DE NUESTRA SANIDAD!




Hace tiempo que vengo leyendo a esta cubana, que ha sido merecedora del Premio Ortega y Gasset, el cual no pudo recoger por no poder salir de la isla .Y si bien su blog es uno de los más leidos en el mundo latino, yo siempre he entrado a leer sus articulos, sin decir ni mu. Sin embargo esta máñana el leer este que les remito sobre la Sanidad, algo me ha hecho remover las tripas. Quizás sea porque como ya saben soy enfermera , trabajo en la Salud Pública, y lo que aqui se narra , es imposible que pasara en nuestro medio.
Sin enbargo siempre vemos a paja en ojo ajeno y no la biga en el nuestro propio. El articulo en cuestión lo titula:

HOSPITALES ¿LO LLEVAS TODO?

Un cubo en una mano, la almohada bajo la axila y el ventilador apoyado en el hueso de la cadera. Entro por la puerta del hospital oncológico y la mochila que me sobresale sobre el hombro no deja ver mi rostro al custodio. Poco le importa, pues el hombre está acostumbrado a que las familias de los pacientes deben llevarlo todo, así que mi barroca estructura de aspas, cubo y fundas, no lo inmuta. Él no lo sabe todavía, pero en una bolsa que me cuelga de algún lado le he traído un pan con tortilla, para que me deje quedarme fuera del horario de visita.

Llego a la sala y Mónica sostiene la mano de su madre, cuyo rostro está cada vez más demacrado. Tiene cáncer en el esófago y ya hay poco que hacer, aunque la señora aún no lo sabe. Nunca he entendido esa negativa de los médicos a informarle a uno –directamente– cuán poco tiempo queda para el final; pero respeto la decisión de la familia, aunque no me sumo a la mentira de que pronto estará bien.

La sala tiene una luz tenue y en el aire se huele el dolor. Comienzo a desempaquetar lo que he traído. Saco la bolsita de detergente y el aromatizante con los que limpiaré el baño, cuyo “aroma” lo inunda todo. Con el cubo podremos bañar a la señora y descargar la taza, pues la válvula de agua no le funciona. Para el gran fregado traje un par de guantes amarillos, temerosa de los gérmenes que puede pescar en aquel hospital. Mónica me conmina a seguir desempacando y extraigo la cantina de la comida y un purecito especial para la enferma. La almohada ha venido de maravilla y el juego de sábanas limpias logra tapar el colchón, manchado con sucesivos efluvios.

Lo mejor recibido es el ventilador, que conecto a dos cables pelados que asoman desde la pared. Sigo desembalando y llego a la jabita con los materiales médicos. He conseguido unas agujas adecuadas para el suero, pues la que tiene en el brazo es muy gruesa y le produce dolor. También compré algo de gasa y algodón en el mercado negro. Lo más difícil –que me ha costado días e increíbles canjes– es el hilo de sutura para la cirugía que le harán mañana. Le traje además una caja de jeringuillas desechables, pues puso el grito en el cielo cuando vio a la enfermera con una de cristal.

Para la distracción, he cargado con una radio y a una paciente cercana le han traído un televisor. Mi amiga y su mamá podrán ver entonces la novela, mientras yo busco al médico y le entrego un regalo enviado por el esposo de la enferma. Al llegar la hora de dormir, una cucaracha atraviesa la pared cercana a la cama y me acuerdo que también traje un spray contra insectos. En la mochila todavía me quedan algunas medicinas y un regalito para la muchacha del laboratorio. El dinero lo tengo en el bolsillo, pues las ambulancias son para casos muy críticos y cuando la envíen –desahuciada– a casa, tendremos que tomar un Panataxi.

Frente a nuestra cama hay una viejita que se come la sopa aguada que le ha dado el personal del hospital. Alrededor de su cama no hay ningún bolso traído por la familia y no tiene almohada para apoyar la cabeza. Pongo el ventilador de una forma que ella también reciba el fresco y le hablo sobre la llegada de otro huracán. Sin que se dé cuenta toco la madera del marco de la puerta, no sé muy bien si para expulsar el miedo a la enfermedad o el espanto ante las condiciones del hospital. Una mujer pasa gritando que vende panes con jamón para los acompañantes y yo me encierro en el baño, que huele a jazmines después de mi limpieza

Su autora es Yoani Sanchez , y su blog es Generación Y
http://www.desdecuba.com/generaciony/


jueves, noviembre 06, 2008

OBAMA ...¡QUÉ DIOS LE BENDIGA!




OBAMA QUE DIOS TE BENDIGA

Creo firmemente que desde que Felipe González ganó las elecciones , nunca más desde entonces una elecciones presidenciales aunque sean de los Americanos , me han tenido con la nariz pegada a la TV1 . No es que estuviera toda la noche en vela, pero si nada más poner el pie fuera la piltra por la mañanita, me puse la televisón para ver que había ocurrido.

La verdad es que Obama tiene madera de líder, y de liderazgo, otra cosa va a ser como va a salir de todos los problemas que tiene ese país.
Me preguntaba el porqué a un presidente afroamericano le habían votado mas de 55 millones de americanos , la razón , según mi modesta opinión es que ha despertado el tan llamado “ sueño americano “ , por el cual “cualquiera” , puede llegar a ser lo que quiera en ese país , hasta ser Presidente.

Ese sueño , del que se ha impregnado la campaña , ha hecho ilusionarse , tanto a negros , como a hispanos o blancos .Obama me parece un personaje muy creíble , su discurso hasta parece sincero , y es un buenísimo comunicador .

Soy consciente , ahora después de la resaca de elecciones , que la elección de Obama , es un hecho histórico ,y que hay muchísimas esperanzas de cambio , quizás demasiadas, y no creo que el sea un “salvador”.

No es solo el hecho de la repulsa de un presidente nefasto, como Busch, como analizan algunos intelectuales de la política, el que haya ganado las elecciones sino, creo que va un poco más allá, en una sociedad que no cree en nada y que ha encontrado en Obama una esperanza, y eso mueve montañas.

Tardaremos muchas generaciones en que salga otro Obama, y sea capaz de hacer lo que ha hecho éste, y ojalá en nuestro pais tuviesemos un lider con tanto carisma como lo tiene ese señor.

La figura de una familia unida, una mujer competente, representan los valores que la familia americana defiende y es exactamente lo que la gente quiere ver y oír.

Que Dios le bendiga y le proteja, y mi enhorabuena Sr Obama

Angels Vinuesa

martes, octubre 21, 2008

AFRONTAR EL ESTRÉS



AFRONTAR EL ESTRÉS

El estrés funciona en nuestro “body serrano” como un órgano regulador, como si fuese una válvula de escape.

Aunque si bien el “poquito estrés” es beneficioso, pues te da ánimos para afrontar las vicisitudes diarias, el “mucho estrés” es síntoma de descontrol y además puede dañarnos tanto física como emocionalmente.

He visto en mi dilatada carrera como enfermera personas que han traspasado el umbral permitido, aquel que todo y cada uno y dependiendo de múltiples factores puede resistir.

En el caso que se sobrepase ese límite, y dejemos de ser dueños de las situaciones, es cuando caemos irremediablemente en una depresión, o lo que es mucho más peligroso, tener cualquier evento cardiovascular.
Hemos de ser conscientes, cada uno con lo suyo, de cual es nuestro límite y no intentar nisiquiera sobrepasarlo.
Múltiples actividades nos hacen afrontar esa delgada línea roja que marca la diferencia , desde la gestión del tiempo , una vida emocionalmente estable , o los distintos métodos de relajación de van desde técnicas orientales , el ejercicio físico, o realizar alguna actividad que nos haga ilusión y que es particular de cada persona.

A algunos les servirá leer, acudir a clases de pintura, teatro, o hacer macramé.

Consiste en hacer una “Kit.-kat” en al rutina diaria. Regalaros una hora al día para nosotros solos, y que no haya en esa hora, nada que nos vuelva a llevar al ritmo frenético del día. Será una pausa, en la que dejaremos las ocupaciones a un lado, y nos centraremos en nosotros.

En esos pensamientos estaba yo esta mañana cuando, en el parque de Neptuno , al lado de la estación de Sants de Barcelona , y escondido entre un pequeño oasis de árboles he visto a un oriental que hacia Tai-Chi .
Me he detenido para observarle en la distancia, admirando la belleza de sus movimientos y la lentitud con los que lo realizaba.
A su lado , una joven de la brigada de limpieza de Barcelona , vestida de uniforme verde fosforito , recogía una papelera , y barría sin inmutarse , inmersa en sus pensamientos ese pequeño recodo , donde el oriental , vestido con un fino pantalón de hilo blanco y una camiseta sin mangas , a pesar del frío realizaba sus ejercicios .
Dos mundos , he pensado mientras las miraba , miles de kilómetros de pensamiento les separaban , y ellos allí, en medio de una bulliciosa cuidad ,eran los protagonistas de la estampa ciudadana más singular que he visto esta mañana .
Después de un rato he seguido mi camino, no sin antes esbozar una sonrisa cómplice.

Angels Vinuesa

miércoles, octubre 15, 2008

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MI OPINIÓN SOBRE LA OBRA EL GUARNERI DE GESÚ.



MI OPINIÓN SOBRE LA OBRA; EL GUARNERI DE GESÚ
DE; MARTA MULERO VINUESA


El Guarneri de Gesú, representa el viaje iniciático de Noa, una adolescente, amante de la música, que a través de su abuela Marta viaja a través del tiempo para descubrir un secreto del famoso violonchelo El Guarneri de Gesú.

Esta sexagenaria explica en voz en off ,cual fue su experiencia hasta encontrarse los mensajes en clave de sol, que su abuela violonchelista le envía a través de unas misteriosas cartas.

El ritmo de la obra es trepidante y deja al lector con ganas de saber más en cada capitulo.
Marta Mulero Vinuesa, su autora, describe con pulcritud una historia dibujada en un pentagrama, donde las notas atemporales marcan el compás de la vida de Noa.

Es una obra que difícilmente podría escribir alguien no vinculado a la música, ya que todas las vicisitudes están teñidas y argumentadas en las notas que brotan del violonchelo.
Es , en definitiva , el violonchelo el que cuenta y protagoniza de forma patente , constante y lúcida la vida de estas dos mujeres, y como entrecruzan sus vidas , aún con la distancia en el tiempo , más allá de la muerte.
La comunicación entre Marta y su nieta Noa es tan sensible que se une en esa fina línea de la atemporalidad.
La música como valor intrínsecamente espiritual es la que marca sus vidas y sus destinos.
No es una historia cualquiera, sino que rezuma por todos sus poros la musicalidad entroncada por autores diversos, lugares comunes y obras musicales únicas.
Esta escrita con la misma delicadeza con la que Marta desliza sus dedos por las cuerdas de su violonchelo, curiosamente de 1870.
Ahora Marta quedará inmortalizada en este paraíso virtual que es Internet , y todas las Noas ,Martas o cualesquiera que amen la música leerán sus letras , más que leerlas quedarán fascinadas por su música .


Angels Vinuesa

martes, octubre 14, 2008

EL GUARNERI DE GESÚ; CAPITULO VIII




CAPITULO VIII

Llegué a la República Checa y mientras caminaba hacia la calle de Robert Nozick, dos individuos de aspecto sospechoso comenzaron a seguirme.

Cargada con el violonchelo y una pequeña bolsa de mano, aceleré el paso, doblé diversas esquinas y ellos seguían detrás de mí. Giré en falso introduciéndome de lleno en una calle sin salida, intenté marcharme pero resultó imposible.

Los dos hombres se abalanzaron sobre mí imposibilitándome un intento de huida. Gritaban en una lengua que era incapaz de comprender. Me robaron mi violonchelo y mis pertenencias y huyeron acobardados.

Permanecí sentada en el suelo llorando desconsolada, para mí todo había perdido el sentido y mi esperanza se esfumó como una vela que ahogada, pierde su llama.

Comencé a caminar sin rumbo hasta que la oscuridad invadió las calles trayendo consigo el miedo, la soledad y la tristeza. Pasé toda la noche en vela paseando y pensando en un modo de salir del país y regresar.

Llegué a la conclusión de tomar un tren de manera clandestina, recluida todo el viaje en los aseos, pues no tenía dinero para pagarme un billete. Así que al llegar a la estación, subí al primer tren destino Barcelona y segundos antes de que se cerraran las puertas, alguien gritó mi nombre.

Salté del tren buscando esa voz, cuando hallé la persona que me había llamado mis ojos brillaron con tanta fuerza que ni el sol podía igualar el resplandor. Corrí desconsolada y me lancé a sus brazos, los de David. Había aparecido como un ángel que venía para salvarme. Le abracé con toda la fuerza que aún poseía y entre sollozos le pregunté cómo me había encontrado.

-Mi tren, que viajaba destino Polonia, donde iba a buscarte para traerte conmigo, sufrió una avería. Todos los pasajeros hemos pasado la noche en la estación esperando el primer tren.

Creí verte, llorando y sentada, esperando en un rincón de la estación, pero no estaba seguro y esta mañana al despertar te he visto subir al vagón y me he arriesgado a pronunciar tu nombre, por si eras tú esa muchacha y el destino me ha sonreído y te he encontrado.


No podía parar de llorar, pero ahora de felicidad. Le conté todo lo sucedido y me llevó a un hostal donde pude descansar. Me quedé dormida mientras él, me observaba y acariciaba mi pelo.

Al despertar nos dirigimos a la calle donde se hallaba el sótano, ya que no podía marcharme sin encontrar aquel tesoro mencionado en la última carta.

Descendimos unas mugrientas escaleras y hallamos una puertecita minúscula que no sobrepasaba un metro de altura, la abrimos y hallamos un armario cerrado con un candado dorado.

Introduje la llave y se abrió. Dentro había una funda de violonchelo y un maletín. Cogimos ambos objetos y nos dirigimos al hostal apresuradamente. Al llegar coloqué la funda de color rojo oscuro encima de mi cama, la acaricié apartando el polvo y leí un gravado:


"MARTA BRUNELL"






Abrí la funda y pude percibir la belleza más magna del universo: el instrumento perfecto.

Finas curvas dibujaban la silueta de la admirable obra de arte. Lo observé detalle a detalle y de arriba a bajo.

En la cabeza se percibían los tallos de una mano cansada, que dibujaban una forma redondeada y magistral; las clavijas eran de color rojizo, esculpidas, delineando las más bellas cenefas; el batidor negro estaba desgastado y las cuerdas eran oro puro, las acaricié y de ellas brotaron unos dulces sonidos; el puente , hecho con madera fina, sostenía la tensión de las cuerdas; la caja de resonancia brillaba y relucía, teñida por la cochinilla ya desgastada a causa de los rayos del sol y del paso del tiempo.

En su interior pude divisar la etiqueta que certificaba su construcción por parte del mismísimo Guarneri del Gesú.





El conjunto formaba un todo espectacular que no era digno de divisar por mis modestos ojos.

Me atreví a sacarlo de su envoltura e intentar hacerlo sonar y cuando pasé el arco por la cuerda sol, vibró regalando a mis oídos un sonido equiparable a aquellos dulces manjares que harían deleitarse al más sabio paladar.

Mientras tocaba concebía gozo y placer. Me sentía dichosa de poseer el instrumento de mi vida.

Después de varios minutos tocando, decidimos abrir el curioso maletín, en el interior hallé, para deleite de mis ojos, una ingente cantidad de dinero que Marta fue recopilando en sus últimos conciertos, así como su anillo de boda y los pendientes de oro blanco que ella lucía en sus audiciones.

Entonces llegó el momento de regresar a casa.

Los años pasaron y David y yo nos unimos en matrimonio empleando el mismo anillo de mi abuela. Con el dinero que allí hallamos montamos una escuela de música exclusiva de violonchelo a la que llamamos: El Guarneri y el violonchelo perfecto me acompañó el resto de mi vida en mis numerosos conciertos y, gracias a él, conseguí la fama.

Ahora, a mis setenta y seis años, puedo decir que mi vida ha sido un camino intrépido y que cambió el día que decidí partir en busca de mi destino.




Fin


Reus, 1 de enero de 2004

el 3x2 y el 2x1




El 3x2 o el 2x1


En esta época donde todos vivimos afligidos por los acontecimientos, y esperando cada noticiario para que nos digan que las hipotecas han bajado aunque sea medio punto, y que la economía embarranque ya , salen a relucir todos aquellos ingenios de comerciales , vendedores y otros tantos que se ganan el pan con nuestras compras.

Nunca vi en tantos escaparates la palabra liquidación con tanta intensidad, como si eso fuese definitivo para que tú decidieras comprar.
En esas campañas a ultranza para que los pobres comerciantes, pequeños medianos y grandes, tengan su recompensa, hay una que me ha llamado la atención, porque su trampa se ve a tres leguas.

Es el 3x2, vamos a ver, cuando tú vas a comprar, su resultado definitivo es gastar menos, aunque esa compra te dure menos tiempo.
Si la compra del 2x1 te salía rentable, pues al fin y al cabo comprabas lo mismo y aunque fuese, seguramente más cara que una unidad te llevabas el carro lleno.

Pero hay que diferenciar entre lleno y rebosante, que son dos conceptos distintos.

En la campaña del 3x2, te gastas exactamente el doble y de eso no se trata.
Si ,bien, dirán los publicistas, pero eso te dura el doble en tiempo, pero para los escasos bolsillos no es lo que vale.

La teoría es:

“ te gastas lo justo, y si puedes un poco menos, y si te queda algo para la semana que viene... quizas lo necesites para pan o para garbanzos...”

¡Quien sabe!

El sumun lo ha protagonizado un promotor de Málaga, que en ese entusiasmo del 2x1, vendía chalet y regalaba un piso de una habitación, por el módico??? Precio de 780.000 euros, que digo yo, a ver quien los tiene a mano.

Y de paso ojala los bancos se animen con esta formula y dan 2x1 , la hipoteca y regalen un préstamo aunque sea chiquito .
¡Por ideas no será!


Angels Vinuesa

lunes, octubre 13, 2008

EL GUARNERI DE GESÚ; LA CARTA




Praga, 19 de diciembre de 1943


Querida Martina,

A ti me encomiendo en señal de agradecimiento, pues has estado a mi lado en los momentos más duros. Ahora me hallo en Praga y aquí voy a descansar. Espero que mi dulce niñita se halle a buen resguardo y le auguro una vida de felicidad.

A ti, un último favor te pediré. Junto a estas letras viaja una llave, es de un cuarto que se halla en un sótano de la calle Robert Nozick. Allí está mi único tesoro. Si alguna vez regresa alguien de mi familia, entrégale esta carta junto a la llave. Me despido dándote mil gracias por todo


Marta Brunell




Cuando hube leído la fascinante epístola, decidí partir de Polonia, pues allí ya no había nada más y el final de mi viaje se aproximaba.
Me despedí de la elegante violinista y amé un coche privado que la misma Martina encargó especialmente para mí.

sábado, octubre 11, 2008

EL GUARNERI DE GESÚ . CAPITULO VII




Varsovia, 10 de septiembre de 1942

Estimada Familia,
Un imprevisto cambio en mi vida me ha hecho tomar una importante decisión: me he marchado con mi hija hacia Varsovia.

El tiempo se acorta y debo seguir viviendo. Mi vida se había transformado en una rutina y es lo peor que te puede ocurrir.

Resido en la casa de una amiga, Martina Berschmann, es violinista y vamos a realizar conciertos en Varsovia y Praga.

La compañía que organiza las audiciones se llama Armon Musici y pagan muy bien.

Vamos a realizar un concierto extraordinario al aire libre en la Plaza del Castillo y otro más en la Plaza del Mercado .

Sin nada más que contar, me despido con mucho amor.

Nunca os olvido, siempre estáis en mi corazón.



El viaje fue tranquilo y apacible. Cuando bajé del tren una ola de frío recorrió mi cuerpo haciendo enrojecer mi nariz, pero ahora mis sentimientos habían cambiado. Después de la visita de mis seres queridos , me sentía segura y sosegada y mis largas charlas con David me hicieron sentir una persona amada.

Los datos proporcionados por Marta en su última carta me sirvieron de gran ayuda. Mi visita comenzó por la calle de Vincent Timochenko donde se hallaba la compañía Armon Musici que organizó los conciertos de Marta y Martina, la violinista.

Llegué a la calle y me introduje en el recinto, un enorme edificio que lucía un elegante vestíbulo de estilo victoriano . Grandes ventanales iluminaban la sala y curiosos cuadros vestían las inmensas paredes. Me dirigí al fondo del salón donde se hallaba una pequeña mesa con una elegante mujer perfectamente uniformada.

Estuve conversando con ella y me facilitó una entrevista con George Stratford, el organizador de las audiciones. Debía permanecer en espera durante quince minutos antes de poder acceder a la oficina personal del empresario, así que tuve el suficiente tiempo para observar meticulosamente cada uno de los cuadros.

Todos mostraban personajes interpretando música en diferentes lugares: violinistas, violonchelistas, contrabajistas, oboístas, flautistas, clarinetistas, arpistas, pianistas y muchos más.

Hubo un cuadro me que llamó especialmente la atención. Una obra abstracta cuyo fondo estaba difuminado en tonos grisáceos donde el punto más álgido concentraba un fuerte negro azabache que hacía perder la mirada de los más intrépidos observadores.

En primer plano aparecía un violonchelo completamente distorsionado, encorvado y dirigido hacia el abismo negruzco. Permanecí abstraída en el sinuoso espectro instrumental cuando una voz femenina pronunció mi nombre.

-Marta, ya puedes pasar. El señor Stratford te está esperando.

Cuando entré en la estancia, un típico varón inglés me esperaba con una enorme sonrisa. Era de gran estatura, ojos claros y pelo cenizo. Su piel, blanca cual sal marina, mostraba tímidamente unas mejillas sonrosadas. Sus pantalones a cuadros estaban acompañados por una camisa impecable.

Me presenté ante él extendiéndole la mano, que cogió fuertemente.

-Buenos días señor Stratford, mi nombre es Noa y soy nieta de Marta Brunell, una chelista que estuvo realizando una gira con su compañía.

-Lo recuerdo. Conocí a Marta en la primavera de 1942. convivía con una gran violinista, Martina Berschmann. El dúo MARTA&MARTINA obtuvo un gran éxito. Realizaron muchos conciertos hasta que Marta no pudo seguir tocando, imposibilitada por su enfermedad... –se detuvo bruscamente.

-Pero ¿cómo?, ¿qué le ocurrió? –inquirí.

-Cuando Marta llegó a Polonia padecía una grave enfermedad, cáncer de estómago. No accedió a realizar ningún tipo de tratamiento, pues quería vivir los últimos años de su vida sin tener que permanecer recluida en un hospital. Aun así realizó los mejores conciertos de su vida.

En su último concierto, en la Plaza del Mercado, ocurrió un hecho de gran gravedad. Ese día, Marta sufrió un desmayo horas antes de la actuación que la mantuvo inconsciente varios minutos. Al despertar, le ofrecimos la posibilidad de anular la audición, a lo que se negó rotundamente.

Era una mujer con una fuerza excepcional y su carácter luchador era su más preciado rasgo. Comenzó la actuación del dúo MARTA&MARTINA y todo parecía transcurrir con total normalidad hasta que en la mitad de una obra, el chelo de Marta enmudeció y ella, sin pronunciar palabra, cerró los ojos y cayó desplomada al suelo.

Una gota de sangre rezumaba por sus labios. Entre el público reinó un silencio turbador capaz de atemorizar al más valeroso.

El rostro de Martina esbozó una mueca de terror, enseguida dejó su violín y sostuvo el moribundo cuerpo de la chelista entre sus brazos. Pocos instantes después, fue trasladada al mejor hospital, en el que permaneció en reposo durante un mes.

Cuando le dieron el alta, se marchó. Ya no sé qué más fue de ella, pero sí podría facilitarte la dirección de Martina Berschmann. Ella y Marta mantenían una gran amistad y sabrá el final de la historia. –relató el agradable señor.

-Muchas gracias , me ha servido usted de gran ayuda.


Acto seguido, abandoné el recinto y me dirigí al hotel donde me alojaba y decidí desconectar de toda la historia. Cogí mi violonchelo y me dispuse a tocar.

No pretendía estudiar ninguna obra complicada, ni mejorar la afinación , no practicar técnica; tan solo quería gozar, explayarme tocando e incluso componer alguna pieza.

Retiré todos los muebles de la habitación, dejando en medio un gran círculo vacío.

Coloqué mi banqueta justo en el centro, encendí una vela aromática, cuyo olor me deleitaba; apagué las luces y comencé a tocar y comencé a tocar. La oscuridad no importaba, pues mis ojos cerrados no la percibían. La música envolvía mi alma.

Al principio, interpreté fragmentos de obras conocidas que vivían estancadas en mi memoria, como por ejemplo, el Cisne de Saint-Saëns .

Más tarde ya fueron notas sin sentido, enlazadas en busca de alguna triste melodía.

Poco a poco apareció un fragmento de vals en menor que acompañado con un intenso vibrato resultaba melancólico, pero bello. Estuve más de cuatro horas tocando hasta que los dedos ardían de dolor, pero no era amargo el sufrimiento.

En seguida, cogí un papel y escribí la obra, la titulé: El vals de la Muerte .

Exhausta, caí rendida sobre la cama y me sumí en un profundo sueño. Al día siguiente al despertar, me dirigí a la casa de Martina Berschmann y por el camino me detuve a observar un grupo de personas que bailaban una peculiar danza, la polka .

Cinco varones y tres damas comenzaron a brincar entrecruzándose los unos con los otros, haciendo volar aquellas vistosas y coloridas faldas. Azules, naranjas y amarillos se mezclaba al ritmo de la música mientras ellos, acuclillados, extendían y recogían sus piernas con un movimiento frenético y de difícil equilibrio.

Mientras miraba, entusiasmada y son percatarme, los cinco me rodearon , haciéndome bailar en medio del círculo que se había formado con los intrépidos observadores. Me dejé llevar por el ritmo y ahí estaba yo, riendo y saltando. Una vez terminada la canción, me marché.

Cuando llegué a la enorme mansión que habitaba la señora Berschmann, una elegantísima dama de avanzada edad abrió la puerta. Su pelo, rubio y liso, estaba recogido con un broche de diamantes; su figura esbelta estaba cubierta por unos ropajes, seguramente, de un elevadísimo coste; su tez no mostraba surcos por el paso de los años y su andar era pausado y glamoroso. Era una belleza de quirófano; falso rostro estirado, ocultando el color de la experiencia.

-Buenos días señora Berschmann, mi nombre es Noa y soy la nieta de Marta Brunell.

Al oírme decir esto, sus ojos se humedecieron y me invitó a pasar efusivamente.

-Hola dulce chiquita. Como sé que te habrás informado ya sabrás que soy Martina, la violinista que compartió conciertos con tu abuela. Fue la mejor persona que jamás he conocí y con ella realicé los mejores conciertos de mi vida.
Cuando traté con ella ya padecía un cáncer y su esperanza de vida no sobrepasaba los dos años. Nuestro último y fatídico concierto marcó el fin de la mejor chelista que cualquier persona ha conocido. Cayó rendida en medio de la interpretación de una obra. Ingresó en el hospital y me encargó una importantísima labor: debía llevar a Susana, su hijita, con su padre.


En dos semanas, tomé contacto con él y le comenté la gravedad de la situación. Realizó un esporádico viaje en el que se despidió de Marta y se llevó a su hija consigo. El adorable varón parecía no comprender por qué Marta prefería pasar los últimos años de su vida en soledad, pero respetó su decisión.

Partió del mismo modo que apareció, nunca llegué a conocerle realmente, pero yo era incapaz de comprender como una pareja comprendida por tan distintas personas pudiera resultar una relación tan cordial y afectiva. Una vez él se hubo marchado, ella partió hacia el último país donde sé que murió. Antes de abandonar la vida, me mandó una carta que ahora tu debes poseer.

EL GUARNERI DE GESÚ . CAPITULO VI




Kiev, 9 de octubre de 1941

Estimada Familia,
Me hallo en Kiev, la bella capital de Ucrania, ahora en guerra.

Hace ya meses que resido en una linda casita a las afueras de la ciudad, pues así evitamos el conflicto. He conocido a un mozo español que se halla en la ciudad por motivos laborales.

Nos hemos unido en matrimonio y su carácter protector me da calor cuando tengo frío. He detenido mi trayectoria como concertista a causa de la guerra, pero me ofrecieron una alta cantidad de dinero por realizar dos conciertos extraordinarios por la paz en la Catedral de San Andrés y en la Iglesia de Santa Sofía .

Sin nada más que decir me despido.

Espero que nos reencontremos algún día.


Llegué a Ucrania solo con la dirección de la casa en la que ella residió.

Ahora había descubierto que su hija, mi madre, no nació en Ucrania sino en Budapest ya que su padre no era Juan, mi difunto abuelo, sino Pietro di Constança.

Me alojé en una pequeña pensión situada en el primer piso de un edificio viejo del casco antiguo de la ciudad. Dormía en la última habitación de un laberíntico pasillo.

Al caer la noche y colocada dentro de una fría cama y tiritando de frío, sentí una fuerte morriña. Echaba de menos el dulce calor del hogar junto a mi familia. Ahora ya no importaban las pequeñas discusiones cotidianas o las interminables charlas de mis padres, solo podía recordar los abrazos, las conversaciones agradables...

Me levanté de la cama, me vestí y salí a pasear por calles solitarias. El olor del frío me envolvía y el cielo, estrellado, sellaba mi llanto interno. Caminando, encontré una cabina y llamé a casa.

Respondió mi hermano y al oír su voz deseé no haberme marchado nunca pero una larga conversación con mi padre me ayudó a valorar lo que en mi trayecto había vivido.

Sin decirlo explícitamente, aplaudió mi valor ante la toma de la arriesgada decisión de partir. La plática con mi madre fue la esperada, me preguntó si comía bien, si tenía dinero, etc. Me hizo prometerle que si en un mes no hallaba respuestas a mi búsqueda, debía regresar a casa.

Después de la llamada anduve hacia la pensión, en la que pude descansar plácidamente durante horas. Al día siguiente, me dirigí hacia la dirección indicada hallando allí un montón de ruinas y ningún indicio que me sirviera para seguir buscando.

Días después, recibí una llamada de uno de los amigos de Isabel Petrov y quería hacerme una entrevista para un pequeño diario local. Era un chico joven de ojos azulados y cabello anaranjado. Me invitó a cenar en un peculiar restaurante oriental.

El menú, compuesto por delicias de cerdo agridulce, rollitos de primavera y arroz con algas marinas, estaba acompañado por una curiosa sopa de setas chinas.

Yo, ignorante de las tradiciones orientales y bien enseñada por mi familia, comencé por engullir cucharada a cucharada el endulzado caldo. Me sorprendió que ni el chico que me acompañaba ni ninguna de las personas que había en el restaurante, comiese la sopa.

Todos la sorbían lentamente y en pocas cantidades entre plato y plato. De repente comencé a ver como los muebles cobraban vida, todo se había tornado color rosa.

Todo el mundo me observaba y reía pero yo no sentía vergüenza, sentía felicidad. Cuando me levanté para dirigirme al baño, mis pies se separaron de mis piernas, andaban solos hacia el cuarto de aseo dejándome en medio de la sala e imposibilitando mi movimiento.

En seguida, acudió Alexander, el periodista pelirrojo y, sujetándome la mano me acompañó hasta mi hostal, me ayudó a cambiarme de ropa y a acostarme. Estuvo hablando conmigo y me explicó que la sopa que apresuradamente había ingerido era de setas alucinógenas y que solo debía tomarla en pequeñas cantidades ya que era digestiva.

Por fin comprendía el porqué de mi inesperada reacción. La verdad es que disfruté mucho y sentí flotar mi cuerpo. Después de muchas risas Álex se marchÓ y acordamos posponer la charla.

Dormí más de treinta y seis horas seguidas y cuando desperté encontré en mi mesilla de noche el teléfono de Alexander, le llamé y fijamos una cita en un restaurante español, para evitar imprevistos.

La comida fue distendida y muy divertida. Le relaté la historia de mi vida y de esto, él escribió un artículo que pasó a ser portada y, además, obtuvo un gran éxito.

Gracias a la publicación se me convidó a tocar en la Catedral de San Andrés, el mismo lugar donde Marta realizó un concierto de paz. Me alojaron en el mejor hotel de la ciudad y fijaron la fecha del concierto en dos semanas. Debía ensayar día y noche para preparar el concierto de mi vida.

Mi programa se basaba en dos piezas únicamente: la Elegía de Faurée y la Pavana, también de Faurée.

La habitación del hotel se convirtió en mi sala de estudio. Llevaba días sin tocar y recuperar el ritmo me costó mucho.

Alexander me acompañó en los momentos más duros anteriores al concierto. Los nervios, los llantos y el dolor de estómago se convirtieron en mis aliados, el chico estuvo a mi lado en las risas y en las lágrimas, las horas anteriores a la actuación fueron las peores.

De buena mañana, me levanté para ensayar el programa una vez más y, aunque los profesionales aconsejan no tocar ese mismo día, a mí me resultó de gran ayuda. No comí nada en toda la jornada ya que un nudo obstruía mi garganta. Por la tarde, me dirigí hacia la catedral para realizar unas pruebas de sonido. Luego, fui al hotel y me arreglé, recogiendo mi pelo ondulado y largo con la fina pinza de plata, el vestido carmesí me dio la elegancia que necesitaba. El último toque fue dar color a mis labios empalidecidos a causa de los nervios con un tono rojo intenso.

Alex me llevó hasta San Andrés y fue entonces cuando supe que había llegado mi gran momento. Cuando salí en escena con mi violonchelo en la mano derecha, un cúmulo de aplausos llenó la iglesia. Estos se convirtieron en un zumbido lejano que retumbaba en mi cabeza. Esbocé una sonrisa y saludé, acto seguido, me senté en una banqueta roja colocada justo delante del altar.

Por un instante el tiempo se detuvo. La banqueta que observaba era exactamente igual que la mía. Rápidamente pasaron ante mis ojos millones de recuerdos de mi hogar, estaba triste porque mis padres no estaban junto a mi en mi gran momento. Respiré hondo, miré fijamente al público y entre la multitud neblina un claro de luz se abrió y pude distinguir en primera fila cuatro caras conocidas.

De repente, uno de los cuatro, un chiquito, alzó la mano y me saludó. ¡Era mi hermano! Junto a mi madre, mi padre y David. No lo podía creer. Una gran sonrisa afloró entre mis labios llegando de una oreja a la otra y, entonces, los nervios desaparecieron y aunque el nudo de mi garganta persistía, aguantando dos lágrimas que no salían de mis ojos, comencé a tocar.

Tenía las manos frías y los dedos no respondían del todo bien, pero poco a poco la emoción y la pasión en mi actuación fueron subiendo paulatinamente la temperatura de mi cuerpo. Debía poner toda mi alma en las dos obras para que mi música no fuera simplemente oída, sino escuchada y pudiese llegar a los corazones de aquellas personas que tal vez nunca habían podido gozar de la música clásica , haciendo nacer en ellos sentimientos desconocidos.

Terminé mi actuación y el público se alzó de sus asientos aplaudiendo de tal modo que la gran catedral retumbaba, pero a mí eso era banal. Mis orejas restaban ensordecidas y mis ojos fijaban la mirada en mi familia. No podía creer que estuviesen allí para verme.

Observé los ojos de David, siempre tan intensos y profundos. Sonreía, pero me miraba de tal modo que más que amarme, parecía admirarme. Los aplausos no cesaban así que tuve que realizar un bis e interpreté El Cant dels Ocells .

Comencé a tocar: mi la si do re mi... interpretaba una de las más bellas obras del mundo y me sentía dichosa de ello. Finalicé el concierto y, aunque los aplausos persistían, me retiré.

En pocos minutos aparecieron por la puerta mis padres, mi hermano y David. Rompí a llorar mientras corría a abrazarles. Me lancé a sus brazos y montones de besos recorrieron mi faz. Sentí una profusa alegría que llenó mi alma de luz, haciendo brotar en mí tallos de energía y felicidad.

Después de la distendida salutación, estuvimos conversando más de tres horas. Me explicaron que el artículo había llegado hasta España y al enterarse de la noticia de mi concierto cogieron el primer vuelo hacia Ucrania. Les narré toda mi aventura y después de hablar con el organizador del concierto logré que se alojaran gratuitamente en mi mismo hotel.

Entonces, mis padres y Manuel, mi hermano, partieron hacia el hotel y David se quedó conmigo. A solas y sin pronunciar palabras innecesarias, nos unimos con un beso que sobrepasó los límites de los sentimientos humanos, pasó a ser espiritual. Tuvimos tiempo para mantener una larga charla. Unos fuertes remordimientos recorrieron mi cuerpo a modo de escalofrío.

-David, tengo que contarte algo...-musité.
-Mira Noa, lo pasado, pasado está. No me cuentes nada que nos cause dolor. Yo te amo, ¿lo haces tú? –respondió.
-David, claro que te amo. Das luz a mi vida y ya eres parte de mí. No importa cuánta distancia nos separe, pues eres mi guía en las noches sin estrellas porque mi alma y tu alma son un mismo ser.

David me miró a los ojos y yo, observando los suyos, pude llegar mucho más lejos de lo que nunca había podido. Vi su paz interior, su bondad, y su pasión; era la persona de mi vida. Abrió la mano ante mí y la agarré con fuerza; entonces, nos marchamos juntos hacia el hotel. Allí nos reunimos con la familia y acordamos pasar una semana juntos de vacaciones.

Fueron los siete días más felices de mi vida, pero mi camino debía seguir y ya había cruzado el abismo del ecuador del trayecto. Ahora todo era cuesta abajo, solo restaban dos países por visitar, así que en diez, quince, días regresaría a casa.
La despedida fue triste pero no se convirtió en un adiós, sino en un hasta pronto y partí del país con un tren rumbo a Polonia, Varsovia.

LAS PORTADAS DEL GUARNERI DE GESÚ



No se crean que la novela de Marta , mi hija , se ha acabado ,sino que he aprovechado para meter dos cuños publicitarios, como en la tele, para dar intriga a la historia.
He comentado estos dias que al día siguiente de solicitar una portada , me escribió Jeronimo Mejías, un artista de pro ,para hacerme un change, un trueque , el me hacia la portada y yo le enviaba Benposta, mi novela sobre el Circo de los Muchachos.
Acepté encantada , y hoy he recibido en mi mail , dos joyas de portada, ambas me encantan.. ¿Y a Ustedes?

Solo hace falta que una editorial lo publique, y veamos este sueño de Marta materializado.
¿Que para que serviría esta libro?, pues por ejemplo en escuelas de música, en bibliotecas, o simplemente por el placer de tener esta joya en casa.

Un beso enorme Jerónimo y ahi te pongo el prólogo de Benposta.

Benposta comienza asi ...





PRÓLOGO



Cuando empecé a escribir esta historia de vida, no sabía hasta dónde me implicaría. Ha sido una experiencia apasionante, en la que jamás he querido hacer juicios de valor.

Desde su principio he intentado ser mera narradora de algo que me explicaron, pero muchas veces las letras se me escurrían entre los dedos y de alguna forma me hacían ser parte de la historia.

Nunca ha estado en mi mente, en ningún momento, dejar en mal lugar o criticar la gran obra que creó su fundador, en un momento de la historia, pero las cosas sucedieron de esa forma.

Y, desde aquí pido disculpas públicamente, si mis objeciones o mi visión como escritora pudiesen herir cualquier sensibilidad de los personajes que existen en este libro.



La novela basada en hechos reales, ha sido dramatizada. No digo, que muchos de los personajes, haya sido o existan en la actualidad, o quizás se hicieran reales tal y como yo los describí. Pido perdón por ello.

De todas formas, me parecieron tan apasionantes las aventuras de un rapaz que con tan solo nueve años se sumergió en un mundo tan especial, que mereció la pena narrarlas.
.. Una vez tuve un sueño. Era una pista de un circo, y allí estaban todos los personajes del libro, algunos me reprendían, y otros me acusaban de benevolencia. Si esta obra sirviese, para unir a todas aquellas personas que alguna vez vivieron estas experiencias, me daría por satisfecha.

Ni todas la noches en duermevela , ni todos los esfuerzos por expresar con nitidez lo que allí ocurrió , servirían de nada , si con este libro las personas no entendiesen que hay valores humanos que no se olvidan , ni con el tiempo , ni contra todas la vicisitudes que ocurrieron .

Así, que invito a todo aquel que quiera sumergirse en esta aventura, y que, por una vez, los tambores repiquen empezando el espectáculo más grande del mundo: El Circo.







Nota de la autora.

NESCESITAMOS:PELUQUEROS, ÓPTICOS, FISIOTERAPEUTAS,MÉDICOS Y PASTORES





NECESITAMOS:

PELUQUEROS, OPTICOS, FISIOTERAPEUTAS, MÉDICOS...Y PASTORES


Ahora va a resultar que según no se que encuesta de empleo, con la que está cayendo, en este país de Alicia en el de las maravillas en el que vivo, solo se podrán contratar a personas con estos oficios o profesiones del extranjero.
Así dicho, queda como de pandereta y llegando a este punto de reflexión me quedan en el tintero varias cuestiones como estas;

1.- El Sr. Llongueras se ha comido todo el pastel y no tiene seguidores, además que el curro de peluqueras es incompatible con las relaciones familiares, trabajan todo el día.

2, Los ópticos que salen en cada promoción una vez copadas las ópticas existentes son captados por una ONG , para ir a graduar la vista a los del Sahara , dejando huecos insalvables y por lo tanto dejando lugares de acomodo a los ópticos extranjeros.

3.- Los Fisioterapeutas han emigrado a la Comunidad Europea , dado que los salarios eran una porquería , y los podemos localizar en cualquier país Europeo arreglando todo tipo de contracturas , fracturas y recuperando miembros , dejando a las escuelas de Fisioterapia vacías después de cada promoción que sale.

4.- Los médicos , hartos de tantas guardia después de estudiar la carrera mas larga que el Missisipi, han dejado la Sanidad Publica para ingresar en las filas de la Sanidad privada , donde cobran más , trabajan menos horas y al menos si hacen una guardia la pueden recuperar al día siguiente , no teniendo que trabajar mas de 24 horas seguidas con la bronca subsiguiente del adjunto de guardia.

5.- Las ovejas se han quedado sin pastores , que abrumados por la sociedad de consumo y después de pasar el oficio de generación en generación se han cansado de estar mas solos que la una , sin mas compañía que el perro guardián , y han optado por entrar en fabricas de multinacionales que aun no han hecho regulación de empleo .

Ante este panorama , se abren las puertas de par a en par , con contrato , por supuesto para que los de fuera ocupen estos lugares que han quedado vacíos debidos al hastío , la rabia y la vaciez de liquidez .

Es preocupante el hecho que en estos momentos y durante tiempo mas de 90 % de las casas con servicio doméstico estaba, hasta ahora, cumplimentadas por mujeres venidas de lejanas tierras que nos liberaban a la mujer trabajadora ( yo incluida) de las faenas domesticas . Y con esas mismas premisas y en otro rango de la sociedad ocupando lugares de preferencia en el cuidado de los ancianos , dado que nuestra sociedad esta mas en “edad de jubilación” que “en edad de merecer “

Si se cierra el grifo de contratación de estos cuidadores, y la Ley de la Dependencia no se articula con mas brío , nos encontraremos seguramente con el problema de cómo solventar la ayuda a personas discapacitadas, o simplemente que hayan llegado a edades con nivel de dependencia .

Veo cada tarde cuando salgo a pasear, o en mi consulta, una ingente cantidad de personas mayores acompañados por personas de otro lugar del mundo.

Ellos son,sin lugar a duda , las que han suplido las necesidades de una sociedad que no ha sabido cuidar a sus mayores , aunque eso si , a partir de ahora los tendremos a todos súper peinados con peluqueros , con contrato, y los podremos llevar al campo para que se familiaricen con la naturaleza ,que siempre es sano.

Y al menos eso nos queda.

Angels Vinuesa

jueves, octubre 09, 2008

UNA INYECCIÓN LETAL





Como bien saben los que siguen este blog que no son pocos , soy enfermera y ya a estas alturas de la película tengo el c… pelado y curada de espanto de poner tantas inyecciones.

Nada que ver con esta inyección que se ha sacado de la manga, o más bien del sobrero de copas mi querido Presidente. Una inyección de un montón de euros para los bancos, y así poder aumentar el crédito a los pobres contribuyentes que andan ahogados con la hipoteca, yo incluida.

Pero hay algo que no entiendo, quizás porque no tengo ni idea de economía ni de política.

Por un lado hace pocos meses , salían los banqueros de mayor abolengo de este país, alardeando de ganar tanto como lo hacen las compañías de teléfonos móviles ( otro día iré a por ellos)

Se desata el fantasma de la crisis , y resulta que no tienen liquidez , a pesar que el Sr. ZP , se tiró un farol en tierras americanas del copón.

Después de la reunión en la Moncloa con los principales bancos de España, yo ya me puse a temblar,se decidió con el beneplácito del Banco de España, prestar que no dar o regalar, una inyección de euros del Tesoro.

Este capitalazo tendría que servir para que el dinero se moviera, y los pobres contribuyentes pudieran tener acceso a tener más créditos para endeudarse más.

Por lo visto , entonces pienso yo,que antes no había dinero , y de lo que se nutrían los bancos era del dinero que ingresaban los paganos de este pais que somos muchos, ese dinero serviría de monea de cambio para pasar la cadena de dar dinero a otros y suma y sigue.

El banco, entonces solo sería, y que me perdonen, un depósito de dinero que va y viene, pero con la diferencia que ellos ganan, y todos pierden como en la ruleta.

Han tenido que sacar de nuestro país unas cuantas fortunas a otros países más seguros , para que se moviera todo el entramado de bancos y se pusieran las alertas en marcha para asegurar a los que tienen ahorros ( yo no estoy en este selecto grupo) que no se preocupen que como en casa nada , y que los bancos suizos , o similares solo son para los tenistas , jugadores de baloncesto y algunos futbolistas , porque a esos,Hacienda ni les ve el pelo...

Pero que, los pensionistas, los pequeños comerciantes , los autonomos y tambien los emigrantes , que han estado toda la vida ahorrando cuatro duros, y que tienen el dinerillo hace años ,con unos intereses por debajo de los mínimos , a estos no vaya a ser que se les ocurra coger el pasaporte , y hacer turismo bancario, porque sino ¿Cómo se aguantaría el Monopoly?

Aquí hay alguien que engaña ¿quien? ¿Todos?

No han ganado suficientemente los bancos y cajas de ahorros, para que ahora nos vengan con que no hay liquidez, o esto va a ser como el cuento del zorro y las uvas verdes, que decía que no las comía porque estaban demasiado verdes ,y era porque no alcanzaba a cogerlas.

No se si con esta inyección letal saldremos todos llenos de hematomas o bien se nos enquistará ,de lo que estoy segura es que nos va a doler, aunque nos hayan puesto un poco de desinfectante del bueno(como dicen mis pacientes) y con los guantes más estériles del mercado.


Angels Vinuesa

miércoles, octubre 08, 2008

NECESITO URGENTEMENTE LA PORTADA DEL LIBRO




NECESITO URGENTEMENTE UNA PORTADA PARA EL LIBRO;

“EL GUARNERI DE GESÚ” DE MARTA MULERO VINUESA




Y como se que esto de Internet funciona, y llega más lejos De lo que te pudieras imaginar , reto desde aquí a cualquier persona , artista o aficionado que haga la portada para esta maravillosa historia que estoy publicando on-line .
Llamo a los diseñadores gráficos de la red, a los ingenieros informáticos, a las páginas Web que se dedican a estos menesteres

Este libro merece una buena portada como decía Tomas C Gale:
"Un buen diseño añade valor más rápido de lo que agrega costo."
Y como el mundo esta al reves con todo este barullo de ver peligrar sus ahorrillos , pues vamos a actuar de forma diferente . Cuando alguien va comprar un libro , la portada juega un papel importante , el diseño , la forma , los colores etc .. aquí se tiene la possibilidad de leer la novela antes , y después imaginar la portada...

.....Fácil , fácil para los diseñadores graficos

¿Alguien se atreve ?
Angels Vinuesa

martes, octubre 07, 2008

EL GUARNERI DE GESÚ.CAPITULO V


Budapest, 23 de abril de 1940

Estimada Familia,
Me hallo en Hungría y estoy conviviendo con una mujer, Isabel Petrov.

Ayer di a luz a una niña, siento que os enteréis de este modo, pero cuando regrese a España ya la conoceréis. Sigo realizando conciertos.

Mañana tocaré en la Basílica de San Esteban e interpretaré el Concierto para violonchelo en Do Mayor de Haydn .

La vida aquí es muy diferente que en casa pero es bello conocer mundo, culturas y países distintos al tuyo. La ciudad en que me alojo es un paraíso cultural donde residió Sissí emperatriz.

Mi vida ha cambiado y ante el violonchelo ha aparecido una nueva prioridad, mi hija. Me estoy planteando cambiar mi modo de vida, regresar a España y poder criar a mi hija.
Espero vuestra respuesta con impaciencia.
Con mucho cariño.



Me hallaba, una vez más, sola en tren cuyo destino era Budapest .

Me dirigía a casa de Isabel Petrov, quien conocía mi venida ya que respondí secretamente a su carta mencionando mi aventura. Esta vez estaba más inquieta que las anteriores ya que en Hungría encontraría los documentos que cerciorarían la singularidad del violonchelo y descubriría si la niñita que Marta dio a luz allí mismo era mi madre o una tía mía.

Durante el viaje en tren conocí a un grupo de estudiantes hindúes que realizaban un intercambio con alumnos húngaros.

Allí traté con un chico, Ajit Mishra con el que compartí toda la noche. Me relató la historia de su vida, sus padres le exigían casarse con una chica a la que no amaba, ya que en la cultura hindú este suceso era tradicional y, aunque se estaba perdiendo a causa de la extinción de las familias de tipo patriarcal, en su familia era un hecho muy enraizado.

Era un chico de piel oscura y rasgos marcados; sus ojos, ligeramente alargados, eran de color miel mientras que su mirada fija e inquietante, se clavaba en mis ojos viendo más allá de estos. De mediana estatura y con el pelo largo y negro, lucía una belleza exótica.

La atracción por un chico como él era inevitable.

Después de hablar durante horas nos dirigimos a una zona del tren que tenía el techo descubierto ya que alojaba un cargamento de cajas llenas de libros. Nos tumbamos y, mirando las estrellas, cogió mi mano y la comenzó a acariciar.

En ese momento nuestras miradas se cruzaron y, sin pensar en nada más, cerré los ojos. Nuestros labios se fundieron en un beso pasional. Entonces sentí que esa noche nunca terminaría porque era mía.

La luz de la luna se convertía en un reflejo plateado sobre nuestros cuerpos. El resto del mundo, todo lo que nos rodeaba, se había convertido en una niebla lejana, y solo existíamos nosotros.

Al cabo de unas horas, justo al rayar del alba, desperté abrazada a Ajim. Apresuradamente redacté una pequeña nota que dejé en su mano:

Esta noche ha despertado en mí pasiones irrefrenables jamás conocidas. Ahora ya eres parte de mí y nunca olvidaré recordar la historia de nuestra noche. Tú puedes cambiar tu destino, eres dueño de tu vida.
Conoce, busca y aprende...

Noa


Acto seguido me marché y al bajar en la estación de Budapest una parte de mi experimentó millones de sensaciones que me hacían sentir feliz, mientras que la otra vociferaba a gritos de conciencia el nombre de David.

Estaba sintiendo una enorme confusión que quedó arrinconada en mi memoria ya que ahora debía pensar en lo que me podía suceder en Hungría.

Me dirigí hacia la casa de Isabel Petrov y ,al llegar, una viejecita me abrió la puerta.

-¿Eres Noa?, te esperaba –pronunció.
-Sí –respondí.


Isabel me pareció una mujer muy dulce. Era de pequeña estatura y con la espalda encorvada, su pelo era cano y su tez, arrugada al paso de los años. Sus ojos azules revelaban una memoria llena de vivencias y recuerdos. Sus finos labios se entreabrían pausadamente musitando palabras en un vago español marcado por un acento húngaro.

Decidí no abrumarla el primer día así que la charla que debíamos tener se pospuso. Me pidió que le interpretara alguna obra con el violonchelo y accedí gustosamente.

Determiné tocar Suite nº1 de Bach. Las suites de Bach son obras de tal belleza y tal complejidad que se puede pasar toda la vida y nunca llegar al fondo.

Bach las compuso, probablemente, con dos objetivos: crear obras importantes y componerlas para que permitieran a los chelistas de entonces mejorar su técnica, ya que tenían un sentido didáctico.

Coloqué una silla en medio del salón y me senté. Tensé el arco y afine las cuerdas. Realicé una interpretación apasionada de la obra que hizo conmover a Isabel. Una vez hube terminado, ella pronunció unas palabras:

-¡Cómo te pareces a Marta!

Isabel quedó tan impresionada de mi actuación que decidió presentarme a sus camaradas para, así, poder realizar algún concierto. Al día siguiente por la mañana, después de desayunar nos sentamos a hablar, me narró la historia que vivió con Marta:

-
Un día paseando por las calles de Budapest, vi tocar a una muchacha.

Me detuve a escucharla y la música que emergía de su violonchelo era divina. Cuando terminó de tocar, alzó la vista y la fijó en mí.

Estuvimos hablando y, después de contarme su historia, le ofrecí mi casa. Al llegar, me mostró unos documentos sobre su instrumentos y me pidió que se los guardara en lugar seguro y así lo he hecho hasta hoy.

Vivió aquí hasta el año 1940 ya que dio a luz a un bebé. Recuerdo la noche en que ocurrió el milagro, estábamos cenando frente al fuego cuando comenzó a sentir unas fuertes punzadas en el vientre.

El parto fue precoz y no hubo tiempo para avisar a un doctor, así que yo realicé la función de partera. Tumbada en el suelo cubierto de toallas, gemía de dolor, yo intentaba calmarla aplicando toallitas húmedas sobra la frente para secar su sudor.

Ella sujetaba mi mano fuertemente mientras el bebé comenzaba a asomar su cabecita. El alumbramiento fue complejo y duró horas, pero cuando Marta sostuvo el milagro entre sus brazos, los ojos se le iluminaron de tal modo que parecía haber reunido la poca energía que le bastaba para ese instante y acto seguido quedó plácidamente dormida.
Cada vez conocía más a Marta, ahora comprendía su valentía y su fuerza pura. Pero aún necesitaba saber el nombre de la criatura.

-Perdone, ¿recuerda usted el nombre del angelito?Permaneció pensativa unos instantes y respondió:
-Creo recordar que su nombre era Susana.

Mi boca se entreabrió y mis ojos permanecieron inmóviles, sin parpadear. Estaba asombrada de su respuesta y no podía creer lo escuchado. Mi madre se llamaba Susana, y no era hija del que creyó ser su padre sino de un chelista bohemio que dio la vida por Marta.

Después de la increíble historia del parto de mi abuela. Isabel me mostró unos manuscritos:




Este es el único violonchelo que se atribuye a Guarneri del Gesú, uno de los fabricantes italianos más grandes de instrumentos, sobre todo del violín.

Giuseppe "del Gesú" Guarneri siguió los pasos de Stradivarius.

Este violonchelo es un instrumento singular en el mundo y construido en la última etapa de la vida del luthier, la que permaneció encarcelado y, aún con el material más rudo, construyó exquisitos instrumentos.

Su precio oscila sobre los dos millones de dólares americanos.

Le ruego señorita Marta Brunell cuide usted lo mejor que pueda este tesoro.

Stephano Normandi






































Quedé asombrada por el contenido de los documentos y se despertó en mí un deseo irrefrenable: ¡debía poseer ese instrumento!

El resto de la noche la pasamos explicándome, ella, historias de la experiencia de su vida con Marta. Además de los rasgos que ya conocía de mi abuela, con Isabel descubrí el gran sentido del humor que poseía.

Al cabo de dos días, realicé una interpretación en público de la Suite nº1 en Sol Mayor de Bach, gracias a los contactos de Isabel. Esa noche fue mi gran debut.

Asistieron al concierto importantes personalidades que creyeron ver en mí un talento emergente. Durante los días que residí en Hungría, realicé una decena de conciertos pudiendo reunir una ingente cantidad de dinero.

El día antes de partir, me dirigí al casco antiguo de la ciudad y visité una casa de las viejas sastrerías que allí había.

En una de estas, compré un vestido carmesí con tonos oscurecidos que se semejaba al que Marta lucía en el cuadro. Compré también unos zapatos finos y de exquisita elegancia que, junto a una pinza de pelo de plata, configuraban el perfecto atuendo para mis futuras actuaciones.

Cuando hube recogido todo y me dispuse a abandonar el país, Isabel y yo realizamos una última comida en la que prometí regresar algún día a visitarla. En pocas horas, me encontraba subida en un tren que viajaba destino Ucrania, Kiev.

EL GUARNERI DE GESÚ. CAPITULO IV




Viena, 19 de diciembre de 1938

Estimada Familia,

Acabo de llegar a Austria y resido en Viena, la capital de la música.

El viaje lo realicé en carro. Después de caminar durante más de una hora hacia la estación de tren, un carricoche con dos mozalbetes jóvenes se detuvo y se ofrecieron a llevarme hacia donde ellos partían. Así que se ha convertido en toda una aventura.

Ahora me alojo en la masía de una familia a la que pago impartiendo clases de música a su hijita pequeña Bettina Shëburg. Gracias a los conciertos realizados en Francia, me han ofrecido tocar en el Palacio de Belvedere y aunque estoy un poco alterada, la idea es emocionante.

He conocido gente aquí y ha pasado algo espectacular, he encontrado al músico bohemio que solía tocar en las Ramblas. Han pasado muchos años ya desde entonces, pero al verle supe que era él.

Platicamos durante horas, me comentó que se había instalado definitivamente en Viena y me ofreció su casa, así que me trasladé. Si todo transcurre igual, seguramente viviré unos años aquí, pues he encontrado el amor.

Su nombre es Pietro di Constança, y el destino es quien me ha llevado hasta él.

Pronto interpretaremos el Concierto para dos violonchelos de Vivaldi en el Palacio de Schönbrunn . Será el acontecimiento más especial de mi vida: tocar junto a quien amo.

Será un matrimonio ideal, unido por los lazos de la música.

Con muchísimo amor.



El viaje en autobús fue largo y en peores condiciones que el anterior.

Hacía más frío y allí no había ninguna chiquita de mi edad con quien intimar así que seguí redactando el diario que había comenzado para comentar mis experiencias.

Tuve tiempo de repasar los nombres que en Austria debía encontrar: Bettina Shëburg y Pietro di Constança. Tenía que visitar una decena de casas que coincidían con los nombres, pero una dificultad se me había añadido: apenas hablaba alemán.

Por un momento, en el autobús, sentí una sensación de soledad que hasta entonces no había experimentado. Me encontraba inmersa en una aventura cuyo fin no podía divisar. No sabía lo que me sucedería al día siguiente ni hacia qué recónditos parajes me llevarían aquellas cartas.

¡Estoy en Viena! –exclamé.

Al fin había llegado al país de la elegancia y de los exquisitos gustos musicales.

Con el mapa en manó comencé a caminar hacia el albergue en que me alojaría. A escasos metros de la entrada del recinto alcé la vista y ante mí pude ver una niñita cubierta de mugre, enclítica, famélica y desolada. Abrió las manos ante mi suplicando una limosna mientras dos lagrimas resbalaban por su tez.

Vestida con harapos, temblaba de frío y no pude evitar que la imagen me conmoviera. Me adentré en el albergue y ella me siguió.

Una pequeña risita afloraba entre los tiernos labios de una criatura inocente. La lavé con agua caliente y le deje un poco de ropa, aunque le venía muy grande, le abrigaba más que sus harapos.

Descubrí su nombre, Yamila, intentando entenderla mediante gestos. Cenamos juntas y juraría no haber visto nunca unos ojos brillar con tanta intensidad como los de Yamila ante el plato de comida. La dulce infantita me acompañó durante mi estancia en Austria.

Gracias a ella, recobré la confianza del proyecto del viaje ya que la sensación de soledad no era tan presente.

El primer día, que caminando por las calles de Viena, buscábamos las casas de las familias Shëburg y di Constança, ocurrió un anécdota graciosa, con el violonchelo en mano, un plano de la ciudad con las calles marcadas y Yamila conmigo; andando, un hombre sudoroso, obsceno y grueso se acercó a nosotras, lucía unos ojos retorcidos como los de una bestia enrabiada.

El estrambótico señor danzaba dando tumbos y no controlaba muy bien el paso, debía haber tomado algunas copas, el caso es que el señor dirigió su marcha hacia nosotras. Cuando alcé la vista lo encontré frente mis ojos, frené de golpe, coloqué la niñita tras de mi y sin yo poder reaccionar el señor comenzó a reír.

¡Qué risas!

Rió y danzó y yo seguía en la misma posición. Entonces, comenzó a pronunciar una frase al mismo tiempo que me señalaba con el dedo.

-¡Te has creído que te miraba a ti! ¿eh? ¡Se lo ha creído, se lo ha creído!

Fue un momento de ridículo espantoso, todos nos miraban, y Yamila y yo comenzamos a reír. Fue un momento de felicidad que me hizo sentir en casa.

Después de recorrer media ciudad y más de quince casas, llegamos a una masía que no estaba dentro del la ciudad de Viena, sino en un pueblecito muy cerca que gozaba de un paisaje montañoso lindísimo, Melk . Llegamos a la masía de la familia di Constança y una mujer nos abrió la puerta
.
-Hola, buenos días ¿me comprende? –musité en inglés.
-Sí, ¿en qué puedo ayudarle? –respondió.
-¿Perdone conoce usted a Pietro di Constança? –inquirí.
-Sí, era mi hermano. -confesó.


Enseguida me invitó a entrar en la casa y me convidó a sentarme a su lado. Le expliqué la experiencia que estaba viviendo y emocionada me narró la historia de su hermano:

-Pietro estuvo malviviendo por países del mundo durante años. Finalmente, se instaló aquí, en Viena, y parecía irle todo bien, ya que se había reencontrado con un viejo amor, creo que era tu abuela, Marta.

Era alto, moreno y sus ojos eran de color esmeralda más intenso. Toda su vida la dedicó al instrumento que finalmente le quitó la vida.

De repente la conversación se detuvo bruscamente y la joven mujer con mirada chispeante sorbió un poco de agua. Acto seguido la conversación continuó.

-Todo sucedió la noche que Pietro y Marta interpretaron el Concierto para dos Violonchelos en el Palacio de Schönbrunn. La mañana del fatídico día 31 de diciembre del 38, la pareja se dirigió al palacio para realizar unas pruebas de sonido y para acabar de ensayar algunos pasajes . Cuando la noche llegó, la pareja realizó una espectacular y exquisita actuación, haciendo levantar al público de sus butacas cuyos aplausos retumbaban en los corazones de los intérpretes. Al salir de la sala, ya habiendo recogido sus camerinos, ambos se dirigieron a la salida trasera para evitar a la multitud, no había nadie en los alrededores y la ciudad se hallaba sumida en una profunda oscuridad. De repente dos voces se oyeron y dos cuerpos masculinos completamente cubiertos por túnicas grisáceas se abalanzaron sobre ellos. Uno de los individuos llevaba consigo un machete y apuntando a la cara de Marta le exigió que le entregara el instrumento.

Marta permaneció estática sin pronunciar palabra mientras Pietro se interponía entre ella y el ladrón introduciendo este el arma en su abdomen y cayendo el músico, fulminado.
Entonces apareció la guardia de palacio y los dos sujetos se esfumaron. El cuerpo de Marta tembloroso cayó desconsolado al lado de su moribundo amante, rompiendo a llorar sin consuelo posible.


Al día siguiente ella vino a mi casa y me contó lo sucedido, poco después se llevó a cabo un funeral y dos días más tarde se marchó de Viena.

El día del entierro vino preguntando por ella un hombre joven y apuesto. Decía poseer unos documentos que pertenecían al constructor del violonchelo. Marta mantuvo una distendida conversación con el varón en la que pudo observar los escritos.
Mantuvimos correspondencia postal durante varios meses pero con el paso del tiempo, cada vez nos escribíamos menos hasta que dejamos de hacerlo. Se que se marchó a Hungría y que allí estuvo conviviendo con una mujer, Isabel, la única conocedora del contenido de los manuscritos.


Marta me contó un importante secreto antes de partir: se marchó embarazada de un bebé que hoy en día sería mi sobrino.

Quedé sorprendida y desconcertada de la conversación que había mantenido con aquella mujer. Mis esquemas se habían roto, el violonchelo parecía haber adquirido un valor supremo y Marta, mi abuela, en aquellos tiempos había quedado embarazada de una persona que podía ser mi propia madre o una hermana de ella.

Decidí que mi labor en Austria había terminado ya que allí no hallaría respuestas, así que, me dispuse seguir buscando.

El momento más duro del viaje fue la despedida de Yamila, la niñita huérfana que me había acompañado durante toda mi estancia en Austria.

Confesó haberme convertido en una hermana mayor para ella, dijo nunca haber recibido nada semejante de nadie. Al oírla nos fundimos en un abrazo y un adiós surgió entre mis labios mientras las pasos me alejaban de ella y su rostro esbozaba una mueca afligida y apenada.

Acto seguido subí al tren que me llevaría a Hungría.