viernes, enero 18, 2008

RETOS SIGLO XXI . LA MISERIA







RETOS SIGLO XXI. LA MISERIA


Ayer por la noche mientras veía las noticias del día, me llamo la atención un hecho que supuestamente debe estar para dar una voz de alerta a la población. Las imágenes de la mendicidad en pleno centro de la urbe, yo las relaciono con los niños de las moscas que durante una década nos ponían invariablemente a la hora de la comida.




Se sabe, y se permite el que exista mendigos que duerman en la calle, aún cuando las temperaturas bajen por debajo de cero, solo cuando esto ocurre se crea un dispositivo para llevarlos a algún centro de acogida. Tengo en mi haber blogero una tierna y hasta bucólica historia sobre una mendiga cuyo nombre era Magi.




Algo irreal, visto en el transcurso de las letras y del tiempo, pero que tiene algunos gags que hacen las delicias de mis lecturas pasadas.




Es un hecho irrefutable que uno de los retos más importantes y decisivos que tenemos pendiente en el siglo XXI es la de erradicar la pobreza. No hace falta ser un genio para ser consciente que solo viven bien una parte de la población del planeta y el resto se come los mocos.




Lo que denominamos países del Primer Mundo comparativamente opulento, en diferencia del mayoritario que es el Tercer Mundo, donde existe la desnutrición, analfabetismo, con pocas expectivas de superar los cuarenta vivos, y millones de muertos por enfermedades contagiosas y parasitarias perfectamente curables como la diarrea, el paludismo o la tuberculosis.




Recuerdo que hace años estuve en un Congreso Mundial de Enfermeras en Madrid, allí destacaban las más coloridas, desde las enfermeras norteamericanas o canadienses, en contraposición a las del meridiano Sur.




Estaba una ponente de lengua inglesa disertando sobre las cargas de trabajo que debía sostener una enfermera en un gran hospital, era un discurso frío, donde solo se hablaba de números, cuando una enfermera de Kenia se levantó y le dijo...




“Ustedes se preocupan por no sé que de las ratios, y nosotros nos morimos por una simple vacuna”




Esta reflexión me impresionó, y siempre la he tenido en cuenta en mis años de profesión. Mientras unos nos preocupamos por supuestas cuestiones, hay medio mundo que no tiene ni lo más imprescindible.




Posiblemente que en este nuevo siglo deberemos encontrar la forma de nivelar esta situación sin que los países desarrollados tengan que prescindir de lo esencial.




Existe un informe de la ONU que dice que aliviar la pobreza mundial tendría un coste de 80.000 millones de dólares, una cantidad inferior a la que suma el patrimonio de las siete personas más ricas del planeta, y que sospecho por dicho informe que se encuentran en los EE.UU.




Con un 1% de la riqueza global mundial podría erradicarse por entero la miseria.




Sin embargo también es verdad, y no hay que auto engañarse, que este Tercer mundo del que hablamos de una forma genérica existen minorías que gozan de un elevadísimo nivel de vida, cerrando una burbuja dentro de otra burbuja, que es equivalente como yo mencionaba al principio del articulo, el hecho de los mendigos que subsisten en nuestras calles, un Tercer Mundo dentro del Primer Mundo.




Se cree que la erradicación de la miseria en el mundo, no es tan solo una cuestión jurídica, o de buenas intenciones, colocando en este saco a todos los miles de apadrinamientos que se realizan a diario, sino algo imperativo par el Primer Mundo que necesita inevitablemente el desarrollo económico del Tercer Mundo para su supervivencia, hasta que no comprendamos esta cuestión no avanzaremos, por ahí está el meollo y me río yo de la xenofobia, posiblemente y gracias al flujo migratorio tengamos en el futuro pensiones para nuestros mayores, y quizás y gracias a esta emigración se invierta la pirámide de edad con todas las ventajas que ello supone..




De algo no cabe duda: en el atajamiento de la miseria mundial nos va el porvenir a todos.

Angels Vinuesa

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