viernes, mayo 02, 2008

LA RIQUEZA DEL CASTELLANO







Un ejemplo de la riqueza del Español es el número de acepciones de una simple palabra, como puede ser la muy conocida y frecuentemente utilizada que hace referencia a los atributos masculinos: "cojones"




Si va acompañada de un número, tiene significados distintos, según el número utilizado. Así "uno" significa caro o costoso (valía un cojón), "dos" valentía (tenía dos cojones), "tres" desprecio (me importa tres cojones), un número muy grande y par implica dificultad (lograrlo me costó mil pares de cojones).




El verbo cambia el significado.






"Tener" indica valentía (aquella persona tiene cojones), aunque en admiración da idea de sorpresa (¡tiene cojones!), "poner" expresa un reto, especialmente si se pone en algunos lugares (puso los cojones encima de la mesa). "Cortar" puede utilizarse para apostar (me corto los cojones) o para "amenazar" (te corto los cojones).




El tiempo del verbo utilizado tambien varía el sentido de la frase.






Así "tocar" por ejemplo, en tiempo presente, indica molestia o hastío (me toca los cojones) y el imperativo sorpresa (¡tócate los cojones!) o desprecio (¡tócame los cojones!).






Los prefijos o sufijos modifican el sentido de la palabra;



"a" expresa miedo (acojonado), "des" implica cansancio (descojonado), "udo" indica perfección (cojonudo) y "azo" se refiere a la indolencia o abulia (cojonazos).




Las preposiciones matizan la expresión. "De" significa éxito (me salió de cojones) o cantidad (hace un frío de cojones), "por" expresa voluntariedad y empeño (lo haré por cojones) y "sin" cobardía (era un tío sin cojones).




Es distinto el color, la forma, la simple textura o el tamano.






El color violeta expresa el frío (se me quedaron los cojones morados), la forma, el cansancio (tenia los cojones cuadrados), pero el desgaste implica experiencia (tenía los cojones pelados de repetirlo).






Es importante el tamaño y la posición (tenía dos cojones grandes y bien plantados); sin embargo hay un tamaño máximo que no puede superarse (tiene los cojones como el caballo del Cid), porque entonces indica torpeza o vagancia (le cuelgan, se los pisa, se sienta sobre ellos e incluso necesita una carretilla para llevarlos).




La interjección ¡cojones! significa sorpresa, y cuando uno se halla perplejo los solicita (¡manda cojones!).




En ese lugar reside la voluntad y de allí surgen las órdenes (¡me sale de los cojones!).




En resumen, será difícil encontrar una palabra en Castellano o en otros idiomas que al igual que "cojones" tenga tantas acepciones.

HISTORIAS DEL TREN:LOS SINDICALISTAS








LOS SINDICALISTAS


En este ir y venir entre Reus /Barcelona, que se ha convertido mi vida a consecuencia de los fatales acontecimientos familiares, me he vuelto a meter en ese papel de fisgona /cotilla de todos lo que veo, y el tren, es un buen tesoro para descubrir historias y después contarlas.

El tren como elemento vivo de la sociedad da para mucho en esa hora y media que me separa de mi ciudad, hasta la urbe que me vio nacer: Barcelona.

Esta mañana aparecieron tres elementos que se sentaron en los asientos adyacentes al mío.
Como yo prefiero aprovecharme de la mesita con la que estos trenes cuentan, eso me trae como desventaja que al ser asientos de cuatro personas puedan colocarse a mi vera los más variopintos personajes.

Fue en ese entorno que describo, en el que un día me topé con el Indio Metropolitano, y otros personajes a los que he dedicado algunas de mis historias, y que me han servido para darle a la tecla y vidilla al blog.

Volviendo a los tres jinetes de la Apocalipsis que hoy fueron compañeros de viaje, les diré que la primera impresión que tuve fue la de:
¿Dónde va estos tres maduros, solos, repeinados y perfumados, con sendos anillos de casado un día de fiesta?

La respuesta era fácil: a ligar.

Pero aunque fuese el primer flash que tuve, pronto fui consciente que seria espectadora de una reunión sindical en toda regla al estilo de los 60.

En esa época, ser sindicalista, y ejercer de ello, era un seguro que “No te joderían los de arriba” y “ si, podías joder a los de abajo impunemente” con la lex en la mano que diría mi hija Sonia.

Dos sindicatos mayoritarios se llevaron el gato al agua, CCOO y UGT que fueron iconos de ese tiempo de la historia, y lideres de reivindicaciones laborales y salariales.
Tenían un cierto sentido, y material de apoyo obrero siendo su seguimiento de la huelga mayoritario.
.........

Como todo, en política, se ha ido desvirtuando, y eso es precisamente lo que me hizo despistar esta mañana.

Desde luego los “tres maromos” no tenían ninguna pinta de sindicalistas, mas bien de maduros en busca de ligue, aunque no tardé mucho tiempo en reconocer que me había equivocado, y descubrí las verdaderas razones por las que se dirigían a la capital del reino catalán.

Empezaron suave la conversación, intentando justificarse que el viajecito lo pagaba el sindicato, pero que sus intenciones de hablar con la patronal para reivindicar un débil aumento de sueldo eran, supuestamente honestas.

Se apoyaban en su animada conversación, en el soporte de los trabajadores. Fui consciente en ese preciso instante, que se trataba de una empresa de las petroquímicas, que como setas y con la bendición del alcalde turno colocaron, como pareados en la provincia de Tarragona, creando sin quererlo, o a propósito, eso lo desconozco, la zona más peligrosa de casi todo el territorio nacional, poniéndonos a los Tarraconenses en el filo de la espada de cualquier atentado o radiación.

Los sindicalistas, creo yo, y viéndolo como espectadora, no eran ni un ápice creíble. Hablaban con tan poco convencimiento que más daba la impresión que iban a pegarse una comilona en el puerto de Barcelona, que ha defender a los trabajadores de sus empresas.

Tal fue el tedio que me produjeron, que caí en los brazos de Morfeo sin remedio, y cuando me desperté la algarabía era descomunal, cayendo en la cuenta cuando abrí los ojos, que estaba rodeada de sindicalistas, hasta veinte conté.

Pero... ¿De donde habían salido?

El tema de las reivindicaciones sociales ya había perdido comba, y se debatían entre unos calamares en la Plaza Real con unas birras o una paellita en la Barceloneta..

..¡País!... pensé

Para que usted vea Sr. Presidente..

Y mientras escribo la historia a la vuelta, estoy envuelta de hindúes, temiendo en cualquier momento que RENFE se convierta en Bollywood, y se pongan a cantar en lengua hindi el Chiki chiki.
¡Ay que joderse!

Angels Vinuesa

UNA CUESTIÓN DE CENTÍMETROS







CUESTIÓN DE CENTÍMETROS


Siempre que nos referimos a la expresión “Cuestión de centímetros”, todos maliciosamente pensamos en algo muy concreto No me hagan decirlo que ya saben que se trata.
Esa pícara intención ha sido totalmente desplazada por otra explicación mucho más simple y sencilla;
“El aparcamiento del coche “.
Sí, como lo oyen, aparcar más allá de l problema que existe en las ciudades con más parque móvil que suelo donde dejar el coche es una realidad latente.
Ahora va a resultar que además de llevar en el maletero, el triangulo rojo, el chaleco fosforito y la rueda de recambio un elemento más: La cinta métrica.
Poco pensaba su inventor que tal audacia se convertirá en un uso tan peculiar de ese instrumento de medida.
Así que cuando estén hasta la coronilla de buscar un hueco para dejar el coche, tendrán que calcular después de hacer la maniobra en dejar:

...20 centímetros entre coche y coche, y 20 cms hasta la acera...

Y digo yo, que tipo de ordenanza más estúpida e insulsa. Como si los aparcamientos fuesen compartimentos estancos y estáticos, y no existiese ni la más mínima posibilidad de movilidad de los coches.

Aquí entonces te cuestionas quien fue el primero en aparcar, el que dejó la dichosa medida, o el que aparcó a duras penas con calzador.

Si yo estando aparcada he respetado las distancia entre coche y coche por delante y por detrás, quien me asegura que no vaya a venir un espabilado que me toque el culo ( en sentido figurado) y me bese en los morros (también en sentido figurado)del coche .

¡Nadie!

Yo que siempre he sido una acérrima defensora de dejar el coche a medio metro de la acera. Más que nada en un acto solidario con los barrenderos, para que no tengan problema en limpiar bien las aceras. Ahora tendré que pegarlo a la rasante con el menoscabo de hacerle más difícil el trabajo a los currantes de la escoba.
¡Una pena!

Más valía que se rompieran los cascos los políticos en arreglar el problema no ya de la vivienda, porque precisamente en España en este justo momento lo que sobran son pisos de nueva construcción, porque no hay Dios que los compre, para ajustarse ala elevadas hipotecas que están dando.

Y por otra parte los que ya tienen su pisito que han comprado con sudores, están asfixiados con los pagos mensuales. Menos mal que el Gobierno ahora hace una extensión de las hipotecas para que sigan pagando desde el Sacrosanto, donde creo que ya han puesto una oficina de la Caixa.

Todo esto es un bucle de difícil solución aunque el ministro de turno asevere que no pasa nada.

Ante todo este panorama, que es sin lugar a dudas el meollo de la cuestión, nos van a comer la olla ahora con el tema de los centímetros del parking.
Más nos vale que sigamos imaginando, y malintencionado que la cuestión de centímetros se refiere a lo de siempre, que por eso no te van a poner multa, y acabaremos diciendo eso de
No es cuestión de centímetros sino de como se menea

Angels Vinuesa

martes, abril 29, 2008

3 Días (la Peli)


.......3 DIAS

Como ya he mencionado en otras ocasiones, me gusta el cine. Es una de esas pasiones que me han acompañado durante toda mi vida.
El cine tiene ese algo especial que no puede desbancar, ni a las pelis bajadas del PC (aunque no sea legal), ni a las alquiladas en el video club, ni a las compradas en el Top Manta.
Ir al cine se ha convertido en un acto social , mas allá de cualquier consideración , es quedar con los amigos , tomar un café y sobre todo comentar a la salida las impresiones que te ha causado el filme , todo ello aderezado con los cómodos sillones y el Movie record ….que no tiene parangón .
Los cine han tenido en el transcurrir de los años una transformación inherente a los cambios tecnológicos que nos abruman a toda prisa, y nos hacen ir en un correr detrás de ellos sin poder alcanzarlos, y sin dominarlos completamente.
En mi barrio, donde yo me crié en Barcelona teníamos un cine que se llamaba Capri, posteriormente se convirtió en un gimnasio, pero durante años se convirtió en al cita obligada de los domingos por la tarde.
Era un local de gran aforo, con sillas alineadas de madera que chirriaban cuando te movías, una gran pantalla y unas cortinas de color rojo. Las películas solían ser malísimas, todas con el encabezamiento del león de la MGM. Se comían pipas que se dejaban caer al suelo sin el menor reparo quedando el cine a la salida completamente alfombrado. No se que pasaba entonces con las palomitas, no creo que el presupuesto de un cine de barrio diera para eso...
Más tarde me dedique a ir a ver las películas de arte y ensayo , que hoy todavía no entiendo el porque iba , ya que eran películas rarísimas y subtituladas , a las que siempre , en aquel entonces encontrábamos una razón lógica aunque no la tuviesen o no entendiéramos una papa . Las pelis V.O marcaron una época.
Pasaron los años y mi asistencia al cine se ceñía a los estrenos por Navidad de las peliculas de Walt Disney que iba intrínsecamente ligado a la crianza de mis hijas, Sonia y Marta.
De golpe y sin darme cuenta me topé con las salas multicines, , que eran como mi cine Capri de mi infancia, pero dividido en salas mas pequeñas con escaso aforo del personal , nada que ver con la pantalla Vista rama del Paralelo de Barcelona donde te volvías loca girando de un lado a otro la cabeza para atrapar la imagen completa .
Después dediqué muchos años a ver las películas oscarizadas o las de relevancia, tomado el pulso y a la limón con el DVD y las pelis de alquiler.
Se convirtió en aquel entonces en un hecho puntual y muy recomendado guiándome por los premios comentarios y actualidad significando esto mis idas a las salas de cine.
Ayer volví de golpe a esa etapa de películas de arte y ensayo del cine Ars de Barcelona, cuando asistí a la proyección de la película 3 Días estrenado recientemente.
Sin embargo y con el paso de los años me di cuenta que ya no le encontraba aquella explicación metafísica y psicológica al filme sino que salí completamente decepcionada de haber pagado la entrada , y con el colofón de haber estado súper premiada en no se cuantos sitios .
A mi personalmente me gustan las pelis con glamour, en esta todo era sucio, viejo y cutre hasta los personajes de la historia, en otra época hubiese declarado que eran realistas , pero ahora no me engaño... eran cutres.
La trama de las historia nada tiene que ver con el supuesto meteorito que aparentemente ha de exterminar la tierra y sus habitantes.
Acostumbrada a grandes catástrofes cinematográficas con sello americano, como Terremoto, el día después, o Titanic. 3 días, me pareció que nada tenia que compararse a aquellos.
Será que mi historia cinematográfica está ligada, a que si se supone que existe un riesgo de caer un meteorito aniquilando a la humanidad , no tiene demasiado sentido que se pasen la película liquidandose en un plis plas los personajes .
Seria más lógico que olvidaran sus rencillas, total para que, si la van a pringar igual.
La historia contada del más profundo socavón de la España profunda, no tiene demasiada coherencia a pesar que los actores se esfuerzan en poner dramatismo. No localizas muy bien el tiempo, pues los televisores son en blanco y negro, los personajes bien podían ser actuales. El descoloque es total en el tiempo.
El peso específico de la película recae en un actor que tiene vértigo, supuestamente de algún trauma anterior que no se especifica, y de un psicópata que se dedica a matar a niños con cara de poco psicópata.
¿Todo eso en el fin del mundo?
………………………..
Quizás sea totalmente fuera de lugar y de tono, añadiendo que las tomas son demasiado crudas , para acabar con una explosión final cuando todo quisqui esta muerto .Que me perdone el director , pero a esta historia le falta limpieza y le sobra crueldad .
Mi consejo;
No vayan a verla

Angels Vinuesa