240 días… Estaban sentadas en el salón de la casa rural donde se habían desplazado para pasar el fin de semana . La chimenea chisporroteaba y alumbraba con una luz tenue toda la estancia Era una casa alejada de los ruidos urbanos , donde se respiraba la tranquilidad que tanto había estado buscando , durante el día estuvieron paseando por el bosque , teñido de mil colores por el otoño. Y el campo estaba alfombrado por miles de hojas secas. Era tan bonito el otoño, donde la hojas de los arboles caducos dejaban resbalar su hojas, y los de hojas perennes permanecerían para siempre en los árboles, que animaban a los sentidos. -He tardado 240 días en sacarlo de mi vida –le dijo de repente. No venía a cuento aquella...
Blog de actualidad