miércoles, junio 04, 2008

LOS BLOQUES VINYET : VALLCARCA


LOS BLOQUES VINYET : VALLCARCA
SITGES. BARCELONA

Vallcarca era diferente al sudeste que había dejado. Era un mundo dentro de otro mundo y es ahora cuando me vienen a la memoria sin orden ni cronología todos aquellos recuerdos amalgamados de mi infancia. La Colonia estaba partida por una gran calle en cuesta, como todas las calles que la cruzaban. La parte vieja estaba paralela a la vía del tren. En la calle Laviana estaba el dispensario y el estanco, la calle Valencia era un poco más extensa, y en el espacio que quedaba en las dos calles estaba el viejo mercado; seguían las calles San José, las Carolinas, Barcelona, la más larga y Sitges, conocida como el Barrio Chino; el gran depósito de aguas y más tarde, sobre el 58, se edificaron los bloques del Vinyet.



Un poco antes de llegar a Sitges en dirección a Barcelona desde Tarragona , el tren pasa de largo por un lugar que fue la residencia de muchas familias jóvenes y que ahora ya no existe. Ese fantasmagórico lugar se llama: Vallcarca.


La fábrica de cemento que existe en ese término hizo que se construyera en la falda de la montaña que queda en su parte posterior una pequeña ciudad/colonia de pisos prefabricados para los obreros de la fábrica.


Los pisos costituian en largas hileras de pequeños habitáculos de menos de 50 metros cuadrados con un balcón corrido para todos los vecinos.


Las calles sin asfaltar y los grandes corrillos de niños jugando a las canicas, o a la baldufa , eran fiel testigo de la juventud que se respiraba en ese momento.
Lo de fantasmagórico es literal, ya que si por algo era definitoria , por lo menos esos pisos y si la memoria visual no me falla , era por el manto blanco que lo cubría todo.
No es que se tratase de algún poblado perdido en la Antártida, ni que por la climatología estuviese como un paisaje suizo. ¡No!


La respuesta era mucho más vulgar y burda. La fábrica de cemento que presidía la pequeña ciudad como si fuesen los Simpson, expulsaba tal cantidad de polvo blanco, que esa era la solución a aquel enigma. Ese polvo blanco rociaba desde las casas, las fuentes, los niños de las canicas, y a todo bicho viviente que se acercase por aquellos Lares.
Desde que descendías del tren una gran nube de polvo atascaba tus vías respiratorias quedando la impregnación de los pies a la cabeza. Aún y pesar de aquella absurda e insana situación, los obreros seguían trabajando allí, y los niños seguían corriendo por una calles tapizadas de blanco.

Vivíamos alejados de los problemas de la fábrica, sólo cuando tocaba la sirena de las doce con su característico pitido, veíamos el alud de gente que salía corriendo por la gran puerta, para poder aprovechar la hora de la comida”

Hoy al pasar con el tren la he vuelto a ver , aunque se que esto no es posible , ya que nada queda de esta pequeña Infra urbe . Antes de entrar en los túneles que te anuncian la llegada al precioso pueblo de Sitges he girado la cabeza hacia la izquierda , y he visto. La colonia de los bloques Vinyet .

Si por alguna razón ustedes hacen ese recorrido ferroviario, dejen por un momento de mirar al mar, y dirijan su vista hacia la montaña. Justo detrás de la fabrica de cemento, por encima de ella alejen la vista a la montaña y agucen los oídos quizas escuchen la sirena de las doce …
¡Ya me contarán!

..Poco a poco se consumió la diáspora y la Colonia se marchitó dejando un reguero de quincler en sus cuestas. El Maset aún conserva sus cimientos. Tan solo viven tres familias en la calle Trinidad, en los chalets. Han tapiado las puertas y ventanas de las casas no habitadas. Delante, en la fábrica majestuosa ya no suena el pito de las doce, sólo el humo transparente de los filtros da color a las nubes y en la noche, las luces azules de la autopista corta aquel verdoso valle con su acueducto. Tan sólo las moreras de la calle Trinidad dan su dulce fruto en verano.



Angels Vinuesa

EL COLEGIO DE PEDRALBES


























.”Pedralbes barrio residencial que se convierte en ciudad universitaria. La primera fundación de la calle de las Escuelas Pías de 1942 con la Madre Mª Sacramento, cambia pronto de emplazamiento. El bello parque de “Torre Girona” era lo bastante grande como para permitir la construcción de una capilla y un pensionado. La gran estatua de Neptuno que vigila desde el estanque se encuentra a veces inquieta. Primero niños de todas las edades paseaban por el estanque en una barca exentos de riesgo, luego retiros espirituales de sacerdotes que discuten sobre teología, niños y niñas haciendo escultismo, subiéndose a los árboles, todos se encuentran como en su casa durante todo el año. Todos buscan la paz en el jardín y el recogimiento en la capilla”

….”Pedid que os indiquen “la cruz de Pedralbes”; entre la cruz y el palacio de Pedralbes, se encuentra el convento en el número 12 de la calle Dulcet. Y esta mezcla de cruz y palacio se convierte en el signo de esta casa. Podemos decir signo de contradicción”lugar burgués que sueña en palacios y que no acepta oír que hay que saber llevar la cruz”.

Cartas escritos por las Madres Asuncionistas enviaban a su sede central
http://www.lamarina-zonafranca.com/colegios/histasuncionistas/histasu
nc.htm

Nunca pensé que existía fuera de mi barrio la “otra Barcelona”. Pasé más de 15 años pensando que las casas donde vivíamos eran lo habitual, lo corriente , pero pronto me di de bruces con la otra realidad , las casas de lujo , los chalets con piscina , los criados y mayordomos y los lugares de veraneo .
Yo desde mi humildad sabia que cada año , cuando a mi padre le daban las vacaciones en la Fabrica donde trabajaba La SEAT , irremediablemente cogiamos el tren “sevillano” y pasábamos esa temporada en el pueblo . No tenia ni idea de ese otro veraneo en la casa de la playa. Aunque esto es una nimiedad para lo que supuso para mi estudiar en el Colegio de Pedralbes.
El Colegio de las madres Asuncionistas en Pedralbes , la misma congregación que religiosamente , nunca mejor dicho , pagaba la empresa SEAT en sus colegios del barrio, era una mansión que se había habilitado como Colegio, situado en uno de los barrios mas residenciales de Barcelona . Contaba además del Colegio , con un gran bosque de pinos que la rodeaba totalmente , de un gran lago con la estatua de Neptuno vigilante , y donde las alumnas podían pasear con barca , y hasta un palomar , lleno de palomas de un blanco impoluto .Ese entorno era idílico, y magnifico para poder superar los estudios de grado superior .
Las monjas nos becaron para asistir a ese suntuoso colegio, a pocas niñas que consideraban ellas, no se porque baremo que después estudiaríamos una carrera universitaria. Así que de una clase de 40 alumnas, tres fuimos las elegidas para dar este salto vertiginoso de la ciudad. Mº Luz, Loli y yo misma.
Nos prestaron los uniformes de color azul marino y hasta las batas, y por supuesto no pagábamos i un duro.

En esa estancia de dos años tuve que aprender a marchas forzadas mas protocolo que la Princesa Leticia , e intentar adaptarnos a esa mundo de la Jet, donde nostras estábamos tan colgadas como los peces del estanque .
He de decir que tanto las monjas , como nuestra compañeras fueron estupendas , no dando importancia al hecho de que nosotras proveníamos de un barrio del otro extremo de la ciudad , y es más creo que el complejo lo teníamos nosotras. Nunca me sentí discriminada por esa razón social.

Existían situación cómicas, que aún hoy sonrío al recordarlas. Me preguntaba yo en aquel entonces que coño era un sándwich, y porque lo envolvían en papel de plata, cuando mi madre, el único papel plateado que utilizaba era el del chocolate para hacer de río en el pesebre d e Navidad.
Evidentemente nuestros bocatas, envueltos con papel de estraza nos los comíamos en los lavabos para que no nos vieran.

La extrema distancia que existía desde el colegio hasta nuestro domicilio hizo que tuviéramos que quedarnos a comer en el Colegio de Pedralbes , y la exquisitez con la que teníamos que utilizar los cubiertos , hizo que en más de una ocasión nuestro único alimento fuese un panecillo que nos comíamos refugiadas en el bosque .
El choque de tres niñas becadas venidas del oro extremo de la ciudad, mezclándose con la gente guapa de Barcelona fue impresionante.
Aunque he de reconocer, y esto es algo que aprendí con el tiempo , que la gente que es rica de toda la vida , no tiene nada que ver con los nuevos ricos , que olvidan con frecuencia sus orígenes .
Empezamos entonces, a deambular por la Calle Balmes, La plaza Calvo Sotelo
(hoy Presidente Macia), a comprarnos camisetas de Lacoste y pantalones levy’s Strauss completando nuestro vestuario pijo con pullovers de colores pastel.

Acudimos por simpatía, y aprovechando la ocasión para vestirnos de noche a la puesta de largo de alguna compañera, y descubrimos que no solo los reyes felicitaban con christmas de fotografías .
Visitamos en ese tiempo y con la excusa de estudiar para los exámenes , casas impresionantes con criados y mayordomos , y hasta fuimos invitados a alguna fiesta con los hijos de la Bayer( la de la aspirina), la hija de algún ministro o descendientes del poeta Zumbarán , que contaba con una pista de baile en la misma mansión .
Veraneamos junto a nuestra nuevas amigas en sus estupendisimos chalets al borde del mar en la Costa Brava en Gerona , y viajamos por primera vez al extranjero en el esperado viaje de fin de curso a la Gran Italia .
Subimos en coches de alta gama, junto a sus chóferes perfectamente uniformados que las recogían en el jardín del Colegio, e hicimos pasar unos apuros tremendos a nuestros padres cuando teniendo que acudir a las reuniones propias del colegio, dejaban el SEAT 600 aparcado fuera del colegio para no desentonar con los coches carísimos de nuestras nuevas compañeras, o compitiendo con los abrigos de pieles con los que se vestían las madres de nuestra amigas.
Aprobamos , por supuesto el grado superior con buenas notas como tocaba en agradecimiento a nuestras monjas , pero sobre toso fuimos conscientes que existía otra Barcelona dentro de Barcelona .
La experiencia no pudo ser mejor

Angels Vinuesa

martes, junio 03, 2008

LAS BARRACAS






Denominamos barracas a aquellas edificaciones realizadas de diversos materiales como plásticos, uralitas y otros orgánicos. De bajo coste y sin sistemas de desagües ni servicios de WC.
Esta seria la definición que no estando en ningún diccionario de la lengua, le daría yo a las barracas.
Sin embargo el termino barraca ha cambiado para mi a través del tiempo
En la Barcelona de los sesenta, las barracas coexistían con los pisos de cemento como los pareados de hoy en día de forma habitual y sin ningún problema.
Tuve la suerte de residir en uno de los barrios de la urbe donde los obreros, privilegiados por el Régimen contaban con todo tipo de servicios.
Fue la época en la que se edificaron barrios cerca de las fábricas, para ahorrar, supongo el dinero de los desplazamientos y disminuir el absentismo laboral. Con unos autobuses al principio y fin de los turnos que devolvían a los obreros a sus casas sin mayor contrariedad.
No existía como ahora, el binomio persona/coche o familia, sino que eran pocos los que contaban con un automóvil aún y a pesar, de ser una fabrica que se dedicaba a la fabricación de coches: La SEAT.
Se edificó un barrio, el de las Viviendas de la SEAT, y se cubrieron todas las expectativas de unos obreros privilegiados por Franco.
Contábamos con colegios gratuitos, material escolar, servicio médico. Conocimos a Baden Powell, siendo boys- scouts y realizábamos misas los sábados por la tarde con el Padre Manolo, un cura de armas tomar del que algún día hablaré, porque ha sido uno de los pocos curas que hacen de la Iglesia algo creíble.
.
Contábamos con un Polideportivo con piscina y clases de natación mucho antes que la Generalitat pusiese la obligación de enseñar a nadar a todos los niños.

Teníamos frontón , campo de futbol , baloncesto y balonmano ( de la que fui jugadora), cine , del que ya hablé en otro relato , tiendas cooperativas de alimentos , y hasta una comisaría de policía , amén de un vigilante , que en esa época nos seria jurado , que paseaba por las noches alrededor del barrio, y que me había acompañado en más de una ocasión cuando yo regresaba de alguna salida nocturna .
Sobre este barrio y sus peripecias, existe una página que ha realizado un estupendo trabajo, os animo a entrar en ella para visitarla..
http://www.lamarina-zonafranca.com/principal.html
http://www.angelfire.com/ab7/viviendasseat/index.html

Decía que los pisos de elevada altura convivían con las barracas de Nuestra Sra. del Port, y con las edificaciones de las Casa baratas. Francisco Candel, excelente periodista y escritor, relata esa realidad en un libro llamado “Donde la Ciudad pierde su nombre,” que recomiendo desde aquí.
Era habitual que las personas , normalmente inmigrantes, que emigraban dentro de la piel de toro, hiciesen de lugares como estos su residencia habitual ...Pero existían en nuestro entorno otros lugares de parecido pintoresco , como el barrio de la Bomba , El Polvorín, y un barrio” Can Valero” que estaba en la parte posterior de la montaña de Monjuich, cuyas calles sin asfaltar eran ríos de agua , y en la que solo existía una casa de madera : La del médico .

De las barracas quedan solo vestigios en el recuerdo, y solo algún reportaje en la televisión que te hace rememorar aquellos pedazos no disciplinados de la ciudad..

He vuelto a ver esas barracas en las esquinas entre las carreteras y la vía del tren, dando existencia a una casucha desvencijada , con un trozo de huerto.

Hoy en día las barracas que se conocen son las que se colocan en las Fiestas Patronales, y sirven de improvisados baretos de bebidas / comida para receso de los excesos de la noche, con cualquier grupo musical de moda.
Pero eso... ya no es lo mismo

Angels Vinuesa