


Mis recuerdos adolescentes me llevan a los pubs de Barcelona, donde los domingos por la tarde solíamos ir con un grupo de amigos a escuchar a los argentinos.
Era una época donde los únicos emigrantes eran “sudacas” en esa época se les llamaba asi, que llegaron a nuestro país para cantar las canciones intimistas en pubs a media luz.
Fue donde escuché por primera vez la canción del Che Guevara, del Comandante.
Eran o yo suponía en esa época canciones protesta, que con las de Raimon o LLuis Llach, recogían los pensamientos perdidos en la nostalgia o las reivindicaciones nubladas por al música.
Después las canciones se volvieron neutras , solo algunos grupos mas radicales reivindicaban sus argumentos con fuerza , pero todo lo demás era música al amor , y a las desavenencias.
Pronto el panorama musical se llenó de música en inglés , y de grupos que no entendía , pero sin embargo que no llevaban sucinto el mensaje reivindicativo.
Ese mismo proceso que yo resumo en cuatro líneas, se ha llevado a cabo en otros países, donde la música, por si sola ha sido arma reivindicativa de sus alegaciones.
Pero siempre la música es eso, solo música, y si además esta sesgado por el mensaje Paz, entonces ya no queda la menor duda.
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Las lecturas que se pueden dar sobre el concierto de Juanes i Miguel Bosé , promotores del concierto en Cuba pueden ser diversas y variadas, aunque sobresalga la paloma blanca por encima de todo.
Mas de un millón de cubanos asistieron este domingo bajo un sol de justicia, al concierto de "la Paz sin Fronteras", vestidos de blanco cantaron la camisa negra a unísono.
Fue en ese momento donde ninguna voz disidente se escuchó, y la música en mayúsculas se hizo la reina de la tarde. Cuentan que la pantalla se veía mal, y que hubo defectos en el sonido, sin embargo la Plaza de la Revolución se llenó hasta la bandera.
El fin de ese concierto era que la música saliera fortalecida, y que pudiera pasar por encima de las 40 millas que separan de Miami, o de los que acusaron a Juanes de Castrista. Era la música para todos los cubanos los que están en la isla y los que viven diseminados por medio mundo buscándose la vida.
Juanes no dejó escapar la ocasión para cantarles también a todos aquellos que están privados de libertad en su país.
Pero fue un concierto blanco, sin críticas, ni excesos. El blanco de sus vestimentas era quizás reflejo exterior de los pensamientos neutros.
Según Juanes la música debe viajar como el viento, llegando a cada rincón aun y a pesar de las diferentes rutas ideológicas.
"La música dice él solo es música"
Angels Vinuesa
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