miércoles, diciembre 05, 2007

EL CAFÉ: LEYENDAS









Negro como el diablo,
caliente como el infierno

puro como un ángel
suave como el amor
¿Qué es?



De esta forma tan poética definiremos al café.

Me confieso cafetera empedernida, la primera acción que realizo por la mañana es poner la cafetera, y tomarme el que será el primero de los tantos cafés que tomo al día. El café es compañía cuando estás en un bar, relajo después de una buena comida, o charla entre amigos. Sus connotaciones sociales son grandes y diversas. Pero sobre todo es un placer tomar un cafetito a media tarde.


Existen diversas leyendas sobre el origen del café, posiblemente ninguna llegue a ser completamente cierta, ni completamente falsa pero hay dos que me gustan especialmente, el trasfondo de la primera es el amor , y el de la segunda la observación ,quizás porque el discurso que me llega sea el social, y no otro aunque cambien los políticos.

Ésta sea la razón por la que trabajo en la sanidad publica y no en la privada., pero eso ya es harina de otro costal- como diría mi madre-

De lo que sí están convencidos los estudiosos, es que el origen del café está localizado en África, el que sea Oriental u occidental ahí ya hay varias discrepancias..

La leyenda preferida mía, es la que nos sitúa en un bullicioso mercado de Gondar, que es una Comarca del África Oriental.

El protagonista era un curandero llamado Ali , pero el rey de reyes en ese momento, un tal Negus Negesti, tiene una bella hija que se llamaba Jazmín.

Como era de suponer entre el curandero Ali y la princesa Jazmín surge el amor, pero este rollito duró hasta que el papi Rey se enteró. Así que lo deportaron a un bosque lejano para que no volviese a ver a la princesa.

El curandero, hoy seria médico, que era desgarbado, flaco y además pobre para más INRI, pensó que solo un regalo fantástico podría enternecer a su poderoso suegro.

En ese afán de encontrar algo, que no sabia exactamente, y para no quedarse dormido, empezó a tomar una infusión de un arbusto cercano, que casualmente cayó en el recipiente donde hervían sus alimentos.

Cuando estaba a punto de desfallecer, ya andaba todo el día con la dichosa infusión, pensó,

¡Que tonto! Sí lo tenia delante de los morros..
¡Era el café!

Se encaminó hasta donde estaba su amada, y él ofreció a su poderoso suegro tan preciado y raro presente, y el rey de reyes le concedió la mano de su hija.
.
¡Colorin Colorado este cuento se ha acabado!

Otra de las leyendas sobre el café nos habla de la observación de un inquieto pastor de cabras llamado Kaldi allá por 1140.

Vio que las cabras al masticar los frutos de aquel arbusto se llenaban de energía, así que un día decidió probarlas sintiendo también los efectos de la euforia.

Los llevó al convento de Kaffa , y le transmitió ese conocimiento al abad del convento.

El inteligente sacerdote empezó a hacer probaturas con el pobre pastor, pero de tanto desechar las infusiones, un día, por casualidad, emergió un aroma intenso diferente, y muy agradable. Habían descubierto el mayor liquido social:

El café

Muy posteriormente encontramos a los etíopes en sus ceremonias religiosas consumiéndolo como estimulante y disipador del sueño.

También los turcos tomaron la costumbre de beberlo, pero tostando primero la semilla que molida la remojaban para hacer una bebida que llamaron Kahve.


Referente a las características sociales del café, quizás, su origen sea el hecho de que sus frutos, las cerezas, tienen dos semillas similares, la leyenda africana explica la idea de dos hermanos nacidos del mismo tallo.

Algunas tribus al hacer un pacto de hermandad sellado con sangre, utilizan los dos granos de un mismo fruto de café, lo humedecían con su propia sangre, lo intercambian y masticaban solemnemente, quedando así consumada la unión que obliga siempre y en cualquier circunstancia.

Y hay otra leyenda del café, pero después de lo que le ha pasado a la maestra, con el osito ese ni se me ocurrirá a mí explicarlo en este foro.

Y mañana hablaré en serio de la historia del café ¡Prometido!


Angels Vinuesa .

No hay comentarios: