

El atunero Alakrana marca un antes y un después en el asunto de la piratería , esto está “clarito como el agua de mayo”, porque a pesar de la seguridad , que el fondo tenemos todos, que el tema se resolverá con éxito , no deja de marcar diferencia en muchos aspectos .
Estoy contenta al ver que los frentes a los que aludía el Gobierno , que estaban abiertos para solventar el problema , no matan solo al mensajero , en este caso los piratas que están en el lugar del conflicto y los que tenemos aquí , sino que van un poco mas allá , al intentar matar al que envía los mensajes , o sea, los que financian este tipo de acciones .
El hecho de bloquear la salida de embarcaciones y realizar la investigación de los posibles “capos” de esta mafia, es donde de una vez por todas definiría la solución posible.
Pero no solo en este caso, sino en posteriores ataques a otros atuneros.
Los empresarios que sufragan los gastos de la piratería, son el eslabón de esta cadena que hay que ajustar .Los piratas asaltantes, son solo el último peldaño de la organización, pero no olvidemos que son los que tiene las armas y pueden matar.
No voy a ser ilusa, al pensar que todo esto se solucionará por la vía judicial, porque el negocio de las armas mueve miles de millones de dólares en todo el planeta, siendo éste, un negocio tan en alza como el del tráfico de drogas.
Decía yo en un artículo anterior, cuando saltó el asunto del Alakrana que la solución pasaría por la vía diplomática, era ésta una verdad a medias pues no se puede negociar con quien no respeta las leyes.
Me alegro que no se haya utilizado “la fuerza de asalto”, pues el fallo hubiese sido garrafal, y nunca se hubiese entendido que se pusieran en juego las vidas de los marineros.
El caso se ha vuelto mediático, por la tozudez, y valentía de los familiares que no han dudado en movilizar desde muchos frentes a la población, y que han conseguido saber más del intríngulis de las situación, entrevistándose con Zapatero y el Presidente de la Audiencia Provincial.
El meollo de la cuestión es quien envía los piratas , y sobre todo quién los financia , aunque lo importante seria saber el porqué , pero esto no creo que lo sepamos , y tampoco nos importa demasiado .
El fracaso de la negociación, seria el luchar, unos con la ley en la mano, y la otra parte “sin ley ni concierto”, sólo con el interés económico, y dónde sus canales de comunicación están en corto circuito.
Aunque quizás se puedan recortar las medidas de ayuda a este país por otros vericuetos legales, obligando así de alguna forma a la negociación.
“Sino es por la buenas, por las malas”
Si hubiese sido tan fácil como pagar un rescate, y traer a los marineros a casa, ya se habría hecho, pero el fondo es mucho más complicado y de una multifactoriedad impresionante.
Esperemos que las aguas del Índico se calmen al final, y que se respeten los acuerdos internacionales y las libertades.
Visto asi, los piratas son migajas de un sistema demasiado potente, pero que hay que atacar de frente y sin complejos.
Angels Vinuesa
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