


El binomio recuerdo /olor es más frecuente de lo que suponemos.
En estos días me viene a la cabeza el recuerdo oloroso de la panadería de mi barrio.
Era o seguramente es todavía , una panadería tradicional , donde la elaboración se realizaba de madrugada , para que de buena mañana los clientes pudieran adquirirlo .
Ese recuerdo idílico iba en consonancia con la vida que llevábamos, entonces donde todo era mucho mas calmado, o al menos esa es la sensación que tenía entonces.
El pan recién hecho y elaborado de forma tradicional, duraba más en la bolsa de cuadritos verdes que siempre colgaba del clavo en la cocina.
Pero los tiempos cambian , y desde que se comercializó el pan congelado , y su venta cada vez más insistente en gasolineras y supermercados , la artesanía ha dado paso a lo práctico , y casi el 80 % de la población adquiere diariamente este pan congelado .
Esta nueva tendencia de rapidez, masa precongeladas listas para consumir cuando se desee, requiere de poco utillaje y se le saca mucho partido. Solo un horno de descongelar, cocer, y listo.
Las colas sobre todo el domingo por la tarde para adquirir el pan, cada vez son más largas y el enfado del gremio de panaderos cada vez va en aumento. Es lógico, pues el cierre de panaderías es cada vez más acuciante, y el número de los puntos de venta de pan congelando saliendo como setas.
Unos y otros no se ponen de acuerdo , ya que el Gremio de panaderos utiliza las armas de seguridad e higiene , y el de la venta de pan congelado la comodidad y la eficacia al cliente.
En cuanto a la seguridad e higiene alimentaría, el riesgo es mínimo pero sino se rompe la cadena del frío antes de su cocción en el punto de venta.
En principio se creyó que la argucia de vender pan congelado no llegaría a ninguna parte, de hecho los panaderos se reían de esta forma de elaboración, y se resistían a creer que los clientes preferirían comer pan tradicional antes de pasarse al otro bando .
Hoy en día mas del 20% de todo el pan elaborado en España es precongelado, y hasta algunas panaderías hacen trampa, vendiendo a su vez el dichoso pan .
La idea de consumo en las panaderías tradicional, han dejado paso a locales donde a parte de comprar el pan te puedes tomar un cafetito y un croissant.
¿Pero, existen diferencias entre el artesanal y el pan congelado?
Evidentemente hay diferencia , pero nuestro paladar esta tan viciado ya con sabores de plástico que no lo notamos , y hasta nos gusta esa baguette calentita comprada a las ocho de la noche, más que el pan de la mañana que ya se ha resecado un poco.
El amasado es diferente, y la harina con que se fabrica también, la masa del pan prefabricado esta formada por harina mucho más fuerte que la tradicional y a la que se le añade mucha mas agua y además acido ascórbico para que soporte mas la congelación..
¡Menudencias! (que diría aquél)
El pan de toda la vida es la mezcla de harina de trigo, agua y sal, que una vez amasado conseguirá el pan que se sirve en las panaderías tradicionales.
El Gremio de panaderos de Barcelona ha denunciado que existen establecimientos donde no se cumple la normativa de seguridad e higiene, y que al final todo queda en un horno eléctrico que descongela el pan, y lo cuece sin ninguna medida de salubridad , asi mismo el Gremio de panaderos denuncian que los expendedores de pan en gasolineras, sean vendidos por los mismos dependientes que hacen otro tipo de tareas, y que en muchos casos, no disponen de carnet de manipulador de alimentos que es obligatorio según la normativa actual .
Pregunta inocente…
Los panaderos en su totalidad ¿tienen este carnet?
Ante esta polémica suscitada por ambos lados, mi opinión personal es que pueden convivir las dos modalidades siempre a gusto del consumidor, que es el que manda.
Habrá una gran parte de la población que seguirá mañana tras mañana comprando el pan artesanal , y habrá otro pico de población trabajadora que le irá mejor comprar el pan a las ocho de la noche en la gasolinera , o a las seis en un supermercado .
El problema es que hemos perdido en su mayoría el paladar por los buenos alimentos , y ya no recordamos el sabor de la leche recién cocida o del pan salido del horno .
Posiblemente nuestros recuerdos, o los de nuestros hijos pasarán por otros olores, pero no serán nunca como a los que aludo en esta pequeña nota.
Y ahora palos para los dos;
Para el gremio de panaderos que controlen las panaderías que hacen trampa y venden pan congelado , y para los que venden este tipo de pan que se les vigile que lo hagan con el máximo de salubridad y asi ambos podrán convivir en armonía porque hay algo que no cambiará nunca y es :
“El pan nuestro de cada día “
Angels Vinuesa
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