viernes, mayo 31, 2013


EL VARADERO DENTRO DE VARADERO
 
 
 
 
 
Decir qué  las playas de Varadero  no son maravillosas, sería una verdadera falacia. Son inigualables a  cualquiera de las que  estos  ojos cansados han podido vislumbrar.

Pero existe un mundo dentro de  ese submundo, alrededor de las calles dela 20 a la 61, y la autopista que la circunvala. Existe un Varadero, con hoteles de lujo, campos de golf, y hasta delfinario, y ese  otro costumbrista, de la calle, de las  casas alquiladas a gente del lugar, del buscar  diario el sustento, el de los trabajadores de los hoteles, que no ven  con buenos ojos que paisanos suyos puedan acceder a las instalaciones, destinadas solo a turistas.

Existen los coches descapotables, y los Chevrolets, tuneados  con potentes motores, que  con su música con demasiados decibelios, se pasean por la avenida principal, esperando que algún  turista lo rente para  darse un vueltecita.
 
Las tiendas de  artesanía, se multiplican, con estrafalarios abalorios, maracas, y souvenirs, donde  el regateo es imposible, y  el precio cambia según el aspecto del comprador.
 

Y esos  dos varaderos  coexisten, porque no les queda más remedio, unidos y desunidos en la distancia que marca el  color del dinero, y donde desde fuera, y sin profundizar, se ve uniforme, cercano y  como un espejismo que se  desvanece  al mismo tiempo que  se aleja el tour de los turistas.

Playas para algunos pocos que  acceden desde los hoteles, con custodios para  evitar a los ladronzuelos, y playas para los lugareños, sin seguridad, hamacas y arena, bares o nada que tomar, la dualidad del Varadero de los viajes organizados, de los vuelos  chárter  con todo incluido, y el de los propios que  pueden acceder.

Un mar  azulado, embravecido en época de tormentas, pero que deja su lastre, dando rebaba  en las orillas de una arena completamente blanca, fina, que se mece  al ritmo del son.
 

Varadero no deja de ser único  e inigualable, sin embargo coexisten esos dos , como si de un doble espejo se tratase, sin temor a que cada uno de ellos se  empañe , para  descubrir el otro, que sigue ahí expectante , para quien lo quiera ver, para quien no se  quede solo en el folleto, y quiera  descubrir que  existe, sin temor  a equivocarse y a ser valiente .

Solo aquel  que se  capaz de ver los  dos gemelos Varaderos, será  capaz de comprender la idiosincrasia de  este país que es Cuba.
 
 
 Angels Vinuesa

 

 

No hay comentarios: